En este blog queremos hablaros de Budapest, una fastuosa ciudad, dividida por el río Danubio, que separa los dos principales barrios que le dan nombre, Buda y Pest. Se trata de una de las capitales europeas más bonitas, en la que todavía queda patente su pasado imperial, con grandes avenidas, bellos edificios, balnearios, cafés y muchos más atractivos. Pasado y presente se dan la mano en esta ciudad, que se halla en constante transformación, convirtiéndola en un destino muy apetecible.
Son muchos los atractivos de esta bella urbe, y queremos mostrároslo en este blog, en el que vamos a mostraros los 18 lugares imprescindibles que conocer en Budapest, con un mapa de nuestro recorrido.

Como llegar
Para llegar a Bucarest en avión, el aeropuerto más cercano es el Aeropuerto de Budapest-Ferenc Liszt. Desde allí, lo más recomendable es coger los autobuses 100E y 200E. El primero de ellos conecta el aeropuerto con el centro de la ciudad, siendo su última parada Deák Ferenc Tér, justo en el centro, donde podréis coger el metro para llegar a vuestro destino. El precio del billete, que se puede comprar en las máquinas de auto venta de las terminales, es bastante económico, y el trayecto dura unos 40 minutos. El autobús 200E es más económico, pero hay que hacer más trasbordos, así que eso es cuestión de preferencias.
En cuanto al taxi o el transporte privado, sale bastante más caro, depende de cuanta gente vayáis en el coche. Nosotros cogimos el autobús y no tuvimos ningún problema, ahorrándonos bastante dinero. Lo que no es aconsejable es coger los taxis que no sean oficiales, porque os pueden estafar.
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Consejos de viaje
Moneda: La moneda del país es el Florín Húngaro, y lleva en circulación desde 1946. Equivale, aproximadamente, a 0,0025 céntimos de euro. En Hungría podéis utilizar tarjeta de débito o crédito en muchos lugares, pero siempre recomendamos llevar algo en efectivo. Existen muchas casas de cambio en el centro de Budapest, aunque también podéis acudir a un banco o cambiarlo antes de viajar. En cuanto a los euros, los aceptan en algunos establecimientos, como hoteles, grandes almacenes…, pero no es lo más recomendable, ya que os aplicarán el tipo de cambio más beneficioso para ellos y el cambio os lo darán en moneda rumana.
Idioma: el idioma es el húngaro, un idioma difícil de hablar y de entender. Pero normalmente no tendréis problema, porque mucha gente sabe inglés, sobre todo en los lugares más turísticos, y si no siempre se puede utilizar el traductor de Google.
Documentación: Hungría es un país miembro de la Unión Europea, por lo que podréis entrar con el DNI, o si lo preferís, con el pasaporte. Además, el país está incluido en la zona roaming, con lo que podréis usar el móvil sin coste adicional.

Donde alojarse
Lo más recomendable, sobre todo la primera vez que se visita Budapest, y queréis tener cerca los lugares más importantes de la ciudad y contáis con poco tiempo, es alojarse en el céntrico barrio de Belvaros, donde nos alojamos nosotros. Además, la estación Derek Ferenc Ter, última parada del autobús 100E del aeropuerto, está justo al lado. Desde esta ubicación podréis visitar muchos lugares a pie, como el Puente de las Cadenas, la plaza Vorosmarty, la Gran Sinagoga o el Castillo de Buda, entre otros. Existen numerosos hoteles en esta zona, aunque nosotros decidimos alojarnos en un apartamento, que estaba reformado y contaba con todas las comodidades.

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Un poco de historia
Los comienzos de Budapest se remontan al siglo 1 a.C. con la antigua ciudad de Obuda, un asentamiento celta que fue conquistado por los romanos, que la llamaron Aquincum. La nación de Hungría nació en el año 1000, y Buda se convirtió en su capital en el año 1361. A partir de entonces se inició una época de gran desarrollo, que alcanzó su cima en el siglo XV. Posteriormente, tanto Buda como Pest cayeron en manos de los turcos, convirtiéndose la primera en la capital turca, mientras que la segunda quedó deshabitada.
Tras un siglo de ocupación, volvió a manos de los austriacos y comenzó una época muy floreciente, en la que se levantaron muchas iglesias y edificios públicos. En 1867 Budapest sufrió un gran cambio con la constitución del imperio austrohúngaro. En 1873 se unieron definitivamente Obuda, Buda y Pest, bajo el nombre de Budapest, y la ciudad llegó a ser la segunda más importante del imperio, después de Viena.

Qué ver en Budapest
1. Parlamento de Budapest
Comenzamos nuestra visita por el Parlamento de Budapest. Situado a orillas del Danubio, este majestuoso edificio fue construido entre finales del siglo XIX y principios del XX, en estilo neogótico vienés. Para su construcción solo se utilizaron materiales nacionales, a excepción de los ocho monolitos de mármol, situados junto a la escalera principal. Tiene una cúpula renacentista y en su interior cuenta con 691 habitaciones. Para levantarlo, trabajaron 100.000 personas, y se usaron 40 millones de ladrillos y 40 kg de oro de 22 quilates. En la actualidad, es el tercer parlamento más grande del mundo, tras el de Rumanía y el de Argentina.
Se puede hacer una visita guiada a su interior que dura unos 45 minutos. La entrada cuesta alrededor de 16 euros y el horario es de 8:00 a 18:00. Os dejamos aquí la página web, para consultar más información: https://parliamentvisit.com/es




2. Zapatos del Danubio
Después de visitar el imponente Parlamento, seguimos nuestro paseo al lado del río, donde nos encontramos con un curioso monumento, conocido como Los Zapatos del Danubio. Se instaló en honor a los judíos asesinados durante la Segunda Guerra Mundial, que eran colocados en parejas y en línea en la orilla, donde se les pedía que se quitaran los zapatos, disparando solo a uno de cada pareja, que moría en el acto, cayéndose al río y arrastrando con él al otro, que moría ahogado. Se calcula que murieron unos 20.000 judíos de esta forma.


3. Puente de las Cadenas
Un poco más adelante llegamos al Puente de las Cadenas, todo un símbolo de Budapest y el primer puente permanente de la ciudad. Es un puente colgante de 380 metros de alto, de estilo neoclasicista, que cuenta con cuatro leones en los extremos, así como el escudo húngaro en las portadas. Se construyó para conectar Buda y Pest, y las obras comenzaron en el año 1839. Su inauguración, retrasada por la guerra de liberación húngara, estuvo marcada por la tragedia, ya que hubo un fallo en el mecanismo del puente que causó varias muertes. Como curiosidad, fue la primera instalación en cobrar el mismo peaje a todos los ciudadanos, ya fueran siervos, o nobles o de clase media. Fue derribado, como todos los puentes de Budapest, durante la segunda guerra mundial, y reconstruido en 1949.




4. Castillo de Buda
Tras cruzar el Puente de las Cadenas, subimos hasta el Castillo de Buda. También llamado Palacio Real, es la residencia histórica de los reyes húngaros en Budapest. Fue construido a mediados del siglo XIII por el rey Béla IV. Está situado en una colina sobre el Danubio, con unas vistas increíbles de la ciudad. En la segunda guerra mundial fue bombardeado, y posteriormente reformado, dándolo un aspecto más sobrio. Hoy en día en su interior se encuentra la Galería nacional húngara, que expone obras de distintos artistas húngaros desde la edad media hasta la actualidad; la Biblioteca Nacional, que cuenta con un ejemplar de cada libro publicado en Hungría; y el Museo de Historia de Budapest. El acceso desde el barrio de Buda se hace a través de la Puerta de El Cuervo, que da paso a la Plaza de San Jorge.
Se puede llegar al castillo en funicular (los tickets se compran en las paradas y cuestan unos 6 euros ida y vuelta), o subir por las escaleras situadas al lado del Puente de las Cadenas. Dentro del castillo tenéis la opción de realizar visitas guiadas, pero los jardines y los patios están abiertos día y noche, y su acceso es gratuito. Os dejamos aquí la página web, para consultar precios y horarios: https://budacastlebudapest.com/







5. Iglesia de Matías
Justo al salir del Castillo de Buda, nos encontramos frente al Palacio Sándor, sede de la Residencia Presidencial. Continuamos caminando unos 500 metros y llegamos a una bonita plaza, Szentháromság tér, donde destaca la Iglesia de Matías, y al lado de ésta, el Palacio de las Finanzas.
La Iglesia de Matías es la iglesia católica más importante de la ciudad, en la que se coronó al rey Francisco José I de Austria. Sus orígenes se remontan al siglo XIII, aunque del edificio original no queda mucho, ya que los sucesivos reyes fueron modificando su estructura. Durante la invasión otomana, pasó de ser iglesia a convertirse en mezquita, y lo fue durante 150 años. Ha pasado por varios estilos arquitectónicos, hasta llegar al actual, el neogótico, fruto de su última gran transformación, a finales del siglo XIX. En el interior, se puede subir a la torre de la Campana de Matías y visitar las cinco plantas de estilo barroco. Debido a su buena acústica, es habitual que se celebren conciertos de órgano y música clásica.
El horario de visitas es de 9 a 17:00 horas por semana. El precio es de unos 5 euros. Os dejamos aquí el enlace a su página web: https://matyas-templom.hu/en/




6. Bastión de los Pescadores
Justo debajo de la Iglesia de Matías llegamos al imponente Bastión de los Pescadores, un mirador, construido a finales del siglo XIX, sobre una parte de las paredes del Castillo de Buda, que presenta una mezcla de estilos, entre el neogótico y el neo-romántico. Cuenta con siete torres, que simbolizan las siete tribus húngaras que conquistaron las tierras que luego formaron parte del país. A pesar de su nombre, nunca ha tenido un papel defensivo. Justo detrás se encuentra la estatua ecuestre de San Esteban, el primer rey de Hungría.
El Bastión de los Pescadores se puede visitar de forma gratuita, salvo la parte superior, para la que es necesario comprar una entrada. Además de unas vistas muy bonitas de la ciudad, desde este mirador se puede ver el Palacio del Parlamento casi enfrente, y admirarlo en toda su grandeza.




7. Puente de la Libertad
Descendemos del barrio de Buda y volvemos a la orilla del Danubio, que en un agradable paseo, nos conduce hasta el Puente de la Libertad. Son casi dos kilómetros de distancia, pero se recorren bien, pudiendo disfrutar de las vistas del Castillo de Buda en la otra orilla. Después del paseo, llegamos al Puente de la Libertad, que
en un principio se llamaba puente de Francisco José, siendo el tercer puente permanente de Budapest y el más corto de todos, con 333 metros de longitud. Fue inaugurado en 1896 y está abierto al tráfico rodado.
Además de su forma elegante en color verde, cuenta con varios elementos decorativos, como los pájaros turul que tiene en la parte superior, que es un tipo de pájaro mítico de las leyendas húngaras. Debido al gran volumen de tráfico que soporta diariamente, se está valorando hacerlo peatonal.



8. Mercado Central
En uno de los extremos del Puente de la Libertad, en el Barrio de Pest, se encuentra el Mercado Central. Fue inaugurado a finales del siglo XIX, en estilo neogótico, y es un diseño del arquitecto Samu Pecz. Durante la segunda guerra mundial fue gravemente dañado y declarado en ruinas, tras lo cual estuvo tres años cerrado, mientras duraron las obras de restauración. Es uno de los edificios más impresionantes de la ciudad e incluso ha sido galardonado. La fachada es de ladrillo y su estructura es metálica, y debido a sus grandes dimensiones, es conocida como la “Catedral del Hierro”.
Cuenta en su interior con 180 puestos y tiendas, repartidos en tres plantas, además de restaurantes, donde podréis probar el famoso Gulash, un plato especiado de carne con verduras; el Langós, una especialidad del país, que consiste en pan frito con masa de harina y patata cocida, y que se sirve acompañado de salsa de ajo o queso rallado. Si os gusta el dulce, otro plato típico de Europa Central es el Kürtöskalács.


9. Calle Vací
Enfrente del Mercado Central comienza la calle Vací, de casi un kilómetro de largo, y una de las más calles comerciales más atractivas e importantes de Budapest, situada paralela al río Danubio. Fue construida en el siglo XVIII y conducía a una de las puertas de la ciudad amurallada. Algunas de sus construcciones datan de esa época, aunque la mayoría son de los siglos XIX y XX. Aquí, además de numerosas tiendas y comercios, también nos encontramos con muchas terrazas y restaurantes, ideales para hacer una alto en el camino. Al final de la Calle Vací, llegamos a la preciosa Plaza Vorosmarty.



10. Plaza Vorosmarty
Situada en uno de los extremos de la comercial Calle Vací de la que os hablábamos antes, se encuentra esta preciosa y céntrica plaza, que toma su nombre del poeta Mihály Vorosmarty, del cual cuenta con una estatua en el centro de dicha plaza. Es una zona de negocios, donde también se encuentra la Embajada de Reino Unido y el Café Gerbeaud, fundado en el año 1858, un lugar muy popular entre los habitantes de Budapest, considerada una de las cafeterías más tradicionales de Europa. En navidad, la Plaza Vorosmarty se llena de ferias y también acoge el Festival de la Semana del Libro.



A la derecha de la Plaza Vorosmarty, se encuentra la Plaza de Erzsébet, y dentro de ella, una gran noria, de 65 metros de alto, que ofrece unas vistas muy bonitas de la ciudad, donde puede verse el Castillo de Buda, o el Palacio del Parlamento. La entrada cuesta unos 10 euros, pero merece la pena. La noria cuenta con 28 cabinas, y el trayecto dura unos 10 minutos, aproximadamente.





11. Basílica de San Esteban
Después de subirnos a la noria y disfrutar de las vistas de la ciudad, vamos a visitar la Basílica de San Esteban. Se trata de un templo católico, y todo un símbolo de la ciudad, cuyo nombre viene dado en honor al primer rey de Hungría, Esteban I, del que se guarda una mano como reliquia en el interior de la Basílica. Su origen es de finales del siglo XIX, de estilo neoclásico con planta de cruz griega, destacando en el exterior sus dos torres y el pórtico. Sus grandes dimensiones permiten albergar hasta 8500 personas, celebrándose en el interior conciertos de órgano y música clásica.
Se puede subir a la torre, de 96 metros de altura, en ascensor o por los más de 300 escalones. Una curiosidad es que una de sus campanas, llamada Gran Campana de San Esteban, es la más grande el país y pesa casi 10 toneladas. Frente a la Basílica hay una plaza, donde se ubica uno de los mercadillos navideños de Budapest.




12. Gran Sinagoga
Nuestra siguiente visita fue a la Gran Sinagoga, la más grande de Europa, y la segunda más grande del mundo. Está situada en la calle Dohany, dentro del barrio judío de Budapest, donde vivieron más de 70.000 judíos en un gueto en la Segunda Guerra mundial. Fue construida a mediados del siglo XIX, en estilo neo-morisco, y cuenta con dos torreones de 44 metros de altura y 1200 metros cuadrados de superficie.
Dentro de ella se encuentra el Museo Judío, el cementerio judío, el templo de los héroes y el parque memorial del holocausto “Raoul Wallenberg”. Aunque los cementerios no podían estar junto a las sinagogas, con éste se hizo una excepción, ya que la hambruna que padeció la comunidad judía durante la segunda guerra mundial, se cobró más de 2000 vidas y como no había suficiente espacio en el barrio, se enterraron entre el museo judío y la Gran sinagoga. Dentro del parque Raoul Wallenberg, se encuentra el Árbol de la Vida, una escultura en forma de sauce llorón, cuyas hojas llevan inscripciones con los nombres de los 400.000 judíos húngaros que murieron en el Holocausto.
La Sinagoga es principalmente un lugar de oración, pero también se celebran programas culturales, como conciertos. Se puede visitar los días laborales, menos los sábados y los días festivos judíos, que permanece cerrada al público. Os dejamos aquí la página web para consultar precios y horarios: https://jewishtourhungary.com



13. Avenida Andrássy
Continuamos nuestra visita y nos dirigimos a la Avenida Andrássy, la calle más elegante de Budapest, que cuenta con tiendas exclusivas, edificios emblemáticos y palacetes. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2002. Su origen tenía como objetivo expandir Budapest, conectándola con las afueras de la ciudad, para resolver los problemas de tráfico que comenzaban a aparecer. Se construyó a finales del siglo XIX y debe su nombre al impulsor del proyecto, el primer ministro Gyula Andrássy. Además, bajo esta avenida pasa la línea 1 del metro de Budapest, el segundo más antiguo de Europa, llamado Metro del Milenio y que también forma parte del Patrimonio de la Humanidad. Comunica la plaza de los Héroes con la Plaza Erzsébet, y tiene más de dos kilómetros de longitud. Uno de los edificios más importantes de esta avenida es la Ópera Nacional de Hungría, inaugurada en 1884.




14. Plaza de los Héroes
Situada en uno de los extremos de la Avenida Andrássy, junto a la entrada al Parque de la Ciudad (Városliget), es uno de los lugares más importantes de Budapest. Forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde el año 2002. Los orígenes se remontan a finales del siglo XIX, cuando se construye el Monumento del Milenio, como panteón nacional, para conmemorar los mil años de la conquista húngara de los Cárpatos y la fundación del estado. Algunas de las estatuas estaban reservadas para miembros de los Habsburgo, pero tras la segunda guerra mundial, en el que el monumento fue reconstruido, muchas de ellas se sustituyeron por las figuras actuales. Frente al monumento se encuentra la Piedra Conmemorativa de los Héroes, colocada en 1929, en honor a los que murieron defendiendo las fronteras del país.
Como curiosidad, en ese lugar se descubrieron en el año 1878 las aguas termales que alimentan hoy en día el balneario Széchenyi, para lo cual tuvieron que perforar a casi mil metros de profundidad.
Por desgracia, nosotros nos la encontramos en obras, llena de andamios, así que no pudimos disfrutar de ella en todo su esplendor.



15. Parque de la ciudad
Justo detrás de la Plaza de los Héroes, se encuentra el Parque de la Ciudad, considerado como uno de los primeros parques públicos del mundo. En sus inicios fue un coto de caza de la nobleza húngara, situado en una zona pantanosa. A partir del siglo XVIII comenzó a remodelarse, hasta convertirse en el parque que podemos ver hoy en día. La reina María Teresa fue la encargada de ordenar ajardinar y convertirlo en el primer parque público de Hungría, que fue sede de la Expo de 1896 de Budapest.
Además del balneario, también se encuentra el museo de Bellas Artes y el castillo de Vajdahunyad (este castillo se construyó en 1896 para la exposición universal y cómo iba a ser temporal se construyó de madera y cartón, pero, tuvo tanto éxito que lo realizaron de piedra y ladrillo para quedarse permanente), así como el zoológico de Budapest, uno de los más grandes de Europa.


16. Balneario Széchenyi
Si por algo es famosa Bucarest, es por ser una de las principales ciudades termales del mundo, y la que cuenta con más fuentes de aguas medicinales, con un total de 118. A finales del siglo XIX y principios del XX se construyeron muchos de los balnearios actuales y uno de los balnearios más importantes y el de mayor tamaño de Europa, es el de Széchenyi. Está situado en el Parque de la Ciudad y es de estilo neobarroco. Se inauguró en el año 1913 y ese año pasaron por él más de 200.000 bañistas. En años posteriores sufrió varias ampliaciones y hoy cuenta con 15 piscinas interiores y tres exteriores. Los sábados por la noche tiene lugar la fiesta nocturna del balneario, en las piscinas del exterior, algo que atrae a ciudadanos y turistas, que aprovechan para celebrar despedidas de soltero.
Justo al lado del balneario hay una línea de metro (Széchenyi fürdő) que recorre toda la Avenida Andrássy, hasta la Plaza Vorosmarty, de modo que podéis ahorraros el paseo.
Se puede comprar una entrada al balneario para el día entero o para medio día. Os dejamos aquí la página web, para más información: https://www.szechenyibath.hu/

Otro de los balnearios más famosos de Budapest es el Balneario Gellért, un poco más pequeño que el Széchenyi , pero con una fachada muy bonita, situado en el Barrio de Buda, enfrente del Puente de la Libertad.

17. Crucero por el Danubio
Otra forma de conocer Budapest es desde el río, haciendo alguno de los cruceros que salen del embarcadero situado en Vigadó Tér. El recorrido, de una hora y cuarto, aproximadamente, nos lleva por el Danubio, pudiendo contemplar los edificios más emblemáticos de la ciudad, como el Castillo de Buda, el puente de las cadenas o el Palacio del Parlamento. El precio es de unos 13 euros, aproximadamente, pero después del atardecer, es más caro, sobre todo de noche, ya que se considera la mejor hora para hacer el paseo en barco, pudiendo contemplar las vistas de la ciudad iluminada, que son muy bonitas. Nosotros hicimos el recorrido de día, y también nos gustó mucho.




18. Ruin Bar
Para finalizar nuestra visita a Budapest, ya al anochecer, nos dirigimos de nuevo al barrio judío, donde se encuentran los conocidos como Ruin Bar. Después de la guerra, muchos de los edificios del barrio judío no se rehabilitaron y permanecieron abandonados, amenazando con derrumbarse. A principios del siglo XXI, se empezaron a abrir en ellos estos ruin bar, que son locales con estética punk, que sirven copas y comida.
Existen varios de estos establecimientos, pero uno de los más famosos y antiguos de la ciudad, el que nosotros visitamos, es el Szimpla Kert, situado en Kazinczy u. 14, un lugar que ya te sorprende por su fachada, pero lo mejor está en el interior. Cuenta con una llamativa decoración, con elementos de lo más pintoresco, pero que forman un conjunto casi armonioso, dentro del caos. Tomarse una cerveza en este lugar es casi obligatorio si visitáis Budapest. Otros ruin bar son Instant-Fogas Complex, el más grande y concurrido de la ciudad, o Púder Bárszínház, de ambiente más tranquilo, entre otros.




Tranvía línea 2
Considerada una de las rutas más bonitas del mundo, la línea 2 del tranvía de Budapest realiza un recorrido turístico por el barrio de Pest, ofreciendo unas increíbles vistas panorámicas de los lugares más emblemáticos de la ciudad, como el Danubio, el Puente de las Cadenas, el Parlamento o el Castillo de Buda, y muchos más. El precio es muy económico, poco más de un euro, pero los tickets no se pueden comprar en el mismo tranvía, sino en las estaciones o máquinas expendedoras.
También existe la opción de comprar la Tarjeta Budapest Card, con la que podréis entrar en numerosos museos y atracciones de la ciudad, así como transporte gratuito, como el tranvía. Os dejamos la página web por si queréis echar un vistazo o contratarla: https://officialbudapestcard.com/es/


Gastronomía típica y dónde comer
La gastronomía rumana es rica y variada, que combina sabores intensos y productos frescos. Uno de los platos más típicos de Hungría es el Gulash, un guiso de carne, generalmente ternera, cocinado con pimentón, cebolla y otras verduras; el Pörkölt, similar al goulash pero con menos caldo, a menudo servido con pasta o patatas.; Halászlé (Sopa de Pescado), o el repollo relleno (Töltött Káposzta). Uno de los aperitivos más populares es el Langós, un pan frito, generalmente servido con crema agria, queso y ajo. En cuanto al postre, lo más típico, que podéis encontrar en muchos puestos callejeros, es el Kürtóskalác, un postre enrollado de masa fina que se ofrece con diversos rellenos, como cacao, mermelada o requesón. Están muy buenos!
En cuanto a restaurantes, estos son los que probamos:
1. Restaurante Konyha
Situado al lado del Danubio y del Puente de las Cadenas, este restaurante de comida típica húngara, con un toque moderno, nos encantó. Tanto, que repetimos al día siguiente. Empezando por el lugar, moderno y acogedor, la buena atención del personal y una comida de diez, con una perfecta elaboración. Un lugar muy recomendable y céntrico, ideal para cenar después de un día intenso conociendo la ciudad. El pollo estaba buenísimo, también comimos una especie de empanadillas muy ricas, pero el plato estrella fue el rollo de cerdo braseado, toda una delicia. Y los postres también estaban deliciosos. Eso sí, hay que reservar con antelación, pero podéis hacerlo directamente en su página web, que os dejamos aquí: https://konyhabudapest.hu Budapest, Zrínyi u. 2, 1051


2. Rizmajer Downtown
Para comer algo rápido o tomar una cerveza, os recomendamos este establecimiento, situado frente al Parque Erzsébet, donde podréis comprar unos deliciosos Langós, solos o con diferentes rellenos, para llevar o para tomar allí, mientras disfrutáis de una refrescante cerveza. Otro lugar que repetimos al día siguiente. József Attila u. 22, 1051

3. Parisi Pasage
Situado en una paralela a la Calle Vací, este restaurante, que también cuenta con cafetería, merece la pena visitarlo, aunque solo sea para sacar unas fotografías y tomarse un café, como fue en nuestro caso, ya que la decoración, de estilo parisino os dejará sin palabras, así como su precioso techo acristalado. Del restaurante no podemos hablaros, porque no comimos allí, pero os dejamos aquí la página web por si queréis echar un vistazo al menú: https://parisipassage.hu


4. Kürtóskalács
Si os apetece un postre, los Kürtóskalács los podéis encontrar repartidos por toda la ciudad, tanto en pastelerías como en puestos callejeros, rellenos de diferentes sabores. Todo el mundo llevaba uno en la mano. Tenéis que probarlos!


Otros lugares que ver en Budapest
Aunque con dos días se pueden visitar los lugares más importantes de Budapest, es recomendable dedicarle algún día más, ya que la ciudad es muy grande y está llena de sorpresas, con esculturas, parques y plazas, edificios majestuosos y mucho más que ofrecer. Os dejamos a continuación una pequeña muestra.





Nuestro recorrido
- Palacio del Parlamento
- Zapatos del Danubio
- Puente de las Cadenas
- Castillo de Buda
- Iglesia de Matías
- Bastión de los pescadores
- Puente de la Libertad
- Mercado Central
- Calle Vací
- Plaza Vorosmarty
- Plaza de Erzsébet y noria
- Basílica de San Esteban
- Gran Sinagoga
- Avenida Andrássy
- Plaza de los Héroes
- Parque de la Ciudad
- Balneario Széchenyi
- Crucero por el Danubio
- Ruin Bar