En el blog de hoy queremos compartir con vosotros nuestro viaje a Bergen, la segunda ciudad más grande de Noruega, considerada como la entrada a los fiordos noruegos. Esta preciosa ciudad costera es el punto de partida de muchos de los cruceros que recorren los fiordos más impresionantes del país, pero merece la pena dedicar al menos un par de días a conocerla, ya que son muchos los atractivos turísticos que ofrece al visitante. A nosotros nos encantó, ya que es una ciudad tranquila, que se puede recorrer fácilmente a pie, rodeada de mar y montaña. Además, el centro histórico conserva la esencia de los pueblos tradicionales pesqueros, con las típicas construcciones de madera, que le dan un encanto especial. Eso sí, como cualquier ciudad noruega, los precios son muy elevados, así que hay que andarse con ojo para no gastar más de la cuenta.
En cuanto al clima, la influencia de la corriente del Golfo de México hace que las temperaturas sean más moderadas, aunque también hace frío, pero no tanto como en otras zonas de Noruega. Eso sí, Bergen es la ciudad más lluviosa de toda Europa, incluso ha llegado a estar lloviendo durante 90 días ininterrumpidos, por lo que el chubasquero y el paraguas son elementos imprescindibles si queréis visitarla. En nuestro caso, aunque fuimos en octubre, tuvimos mucha suerte y no nos llovió ningún día.
Y para que no os perdáis nada si decidís visitar esta preciosa ciudad, aquí os dejamos los imprescindibles que ver en Bergen, y algunos datos curiosos sobre la misma.

Como llegar
Para llegar a Bergen existen varias opciones:
- EN AVIÓN
Podéis volar hasta el aeropuerto de Bergen-Flesland, que está situado a unos veinte minutos en coche de la ciudad. Para el traslado al centro, la opción más económica es el tranvía (Bybanen), que tiene un total de 26 paradas. El precio ronda los cuatro euros, aunque si tenéis la Bergen Card os saldrá gratis (podéis contratarla o buscar más información en https://www.visitnorway.es/listings/bergen-card/4935/). El trayecto dura unos 40-45 minutos y la frecuencia de los tranvías es cada 10-20 minutos (circulan casi ininterrumpidamente, desde las 5 de la madrugada hasta las 3 de la madrugada). También existe la opción del autobús (Flybussen), que es más rápido (tarda unos 20 minutos) pero es bastante más caro.
- EN TREN: THE BERGEN RAILWAY
Otra forma de llegar, que fue la elegida por nosotros, y creemos que es muy recomendable, es volar hasta Oslo y allí coger el tren hasta Bergen. El viaje dura unas siete horas, pero merece mucho la pena, ya que el tren atraviesa todo el país, de este a oeste, pasando por algunos lugares de gran belleza, como lagos, montañas, cascadas, llegando a alcanzar los 1222 metros de altitud, siendo el ferrocarril más alto del norte de Europa . Es un recorrido muy turístico, y una alternativa al avión, que además de las preciosas vistas, también ofrece la posibilidad de bajarse en alguno de los pueblos en los que tiene parada el tren, como Geilo, que es famoso por las rutas de montaña y por contar con el mejor resort de esquí del país. El tren funciona todo el año y es conveniente comprar los billetes con antelación, para ahorrar algo de dinero y para escoger los mejores asientos, que en el trayecto Oslo-Bergen son los situados a la izquierda, en cuyo lado tendréis las mejores vistas del recorrido. Os dejamos aquí un vídeo donde poder haceros una idea de lo que vais a ver y os damos algunos consejos prácticos.
NUESTRO RECORRIDO EN BERGEN Y MAPA
A continuación, os mostramos los lugares más importantes que visitar en Bergen, y un mapa con los mismos, para que no os perdáis nada en vuestra visita.
- Byparken
- Den National Scene
- Torgallmenningen
- Bryggen
- Torget (mercado de pescado)
- Fortaleza de Berhenhus
- Iglesia de Santa María
- Catedral de San Olaf
- Museo hanseatico
- Teleférico Floibanen
Byparken
Nuestra recorrido por Bergen comenzó por Byparken, un lugar muy céntrico de la ciudad, por lo que es un buen punto de partida para conocer los lugares más interesantes. Este precioso parque es considerado como el primer parque público de la ciudad y fue creado en el año 1865, tras el terrible incendio que arrasó con 182 casas en la zona del puerto. A lo largo de los años ha sufrido diferentes remodelaciones, y se le han añadido nuevos elementos, como el pabellón de música. Además, cuenta con un precioso lago, el Lille Lungegårdsvannet y está rodeado de esculturas, jardines, siendo un lugar ideal para pasear y disfrutar al aire libre, cuando el tiempo lo permite. El parque tiene forma octogonal y un dato curioso es que en el año 1917 se instalaron unos bancos, construidos con madera de alba, únicos en la ciudad, y para que no se estropearan con las inclemencias del tiempo, en otoño eran retirados y vueltos a colocar en primavera. Los que podemos ver hoy en día son una réplica de los originales, pero fabricados con materiales más resistentes.



Den National Scene
Justo al lado de Byparken llegamos a un precioso paseo ajardinado, llamado Ovre Ole Bulls plass, al fondo del cual se encuentra el Dan National Scene, que es el teatro más grande de Bergen y uno de los teatros permanentes más antiguos de Noruega. Fue inaugurado en el año 1909 por iniciativa del violinista noruego Ole Bull, al que da nombre al paseo, y el escritor Henrik Ibsen, para promocionar a dramaturgos noruegos.



Torgallmenningen
Entre Byparken y el Ovre Ole Bulls plass se encuentra Torgallmeningen, que es la calle comercial más importante de Bergen. Se trata de una gran avenida llena de tiendas, restaurantes y locales donde tomar algo, en la que también se encuentra el imponente monumento dedicado a los hombres del mar, llamada Sjomannsmonumentet, que fue inaugurada a mediados del siglo pasado.


Barrio de Bryggen
Al final de la calle Torgallmenningen ya se divisa la zona del muelle, con las típicas fachadas coloridas al fondo, hechas de madera, que son la imagen más característica del barrio de Bryggen y unas de las más emblemáticas y conocidas de la ciudad. Este barrio ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su valor histórico, ya que en esas casas residieron los comerciantes de la Liga Hanseática durante los siglos XIV a XIX, desde donde se exportaba el pescado a otros países de Europa. La Liga Hanseática fue una federación de ciudades del norte de Europa con fines comerciales y a pesar de que Noruega nunca perteneció a la Liga, su relevancia como puerto comercial y sus relaciones con Alemania supusieron que muchos líderes hanseáticos se asentaran en Bryggen. A pesar de los incendios que sufrió la zona, y tras muchas restauraciones, hoy en día permanecen en pie unas 62 construcciones, con las características fachadas coloridas, así como calles interiores que conservan la estructura original, todas hechas de madera. Pasear por este barrio es como transportarse al pasado y fue una de las cosas que más nos gustó en nuestra visita a Bergen.




En este barrio también podemos encontrar tiendas de souvenirs, ropa e incluso adornos navideños, y por supuesto restaurantes. Una de las tiendas que más nos gustó fue la preciosa tienda Julehuset, ante cuyo escaparate es imposible no detenerse, toda llena de artículos navideños, que nos hizo retroceder hasta nuestra infancia.

Mercado de pescado o Torget
Enfrente del barrio de Bryggen se encuentra el mercado de pescado, o Torget, que hoy en día se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la ciudad. Aunque nosotros fuimos en octubre y no pudimos verlo, en los meses de verano se llena de puestos al aire libre donde poder degustar platos típicos, tanto de Noruega como de otros países, sobre todo italianos y españoles, ya que los comerciantes extranjeros se trasladan durante esa época a Bergen. En el interior, que está abierto todo el año, se vende pescado y marisco de la zona y también tienen varios restaurantes donde poder degustar esos sabrosos manjares, como el salmón noruego o la carne de ballena.
De hecho, Noruega, junto con Japón e Islandia, son los únicos tres países del mundo donde es posible probar la carne de ese cetáceo, ya que su venta está prohibida en todo el mundo, por la Comisión Ballenera Internacional. En Noruega existe un cierto vacío legal, que ha permitido seguir vendiendo la carne de ballena, algo que ellos consideran que forma parte de su cultura, como una tradición ancestral, que además genera muchos ingresos para su economía.


Fortaleza de Bergenhus
Seguimos nuestro recorrido por Bergen, y después del barrio de Bryggen, en esa misma orilla, vamos a visitar la impresionante fortaleza de Bergenhus. Se trata de una de las fortalezas mejor conservadas de Noruega, y fue la antigua residencia de los reyes noruegos. La entrada es gratuita, incluso se puede visitar de noche, y cuenta con espacios ajardinados, pequeñas plazas y algunos edificios, entre los que destaca la torre Rosenkrantz, que tiene un mirador en la parte superior y es considerado como el monumento renacentista más importante de Noruega, o el salón de Haakon, que hoy en día se utiliza en ciertos eventos como sala de ceremonias. Bordeando este complejo, se llega a la parte superior de la fortaleza, cuyo acceso también es gratuito, desde el que se tienen unas vistas muy bonitas de la costa y de la ciudad.




Iglesia de Santa María
Justo detrás del barrio de Bryggen y muy cerca de la fortaleza de Bergenhus, visitamos la iglesia de Santa María, que fue bombardeada durante la segunda guerra mundial. Se trata de un bonito templo de estilo románico, cuyo origen se remonta al año 1140. Es una construcción sencilla, en la que destacan las dos esbeltas torres gemelas y está situada en un pequeño parque.
La entrada a la iglesia es gratuita y el horario de visitas es de de 10:00 a 16:00, los meses de verano. El resto del año solo se puede visitar los martes y viernes, de 12:00 a 14:00.


Museo Hanseático
Después de visitar la iglesia de Santa María, nos dirigimos al museo hanseático. Ya os hablábamos antes de la importancia que tuvo la Liga Hanseática en Noruega, en especial en Bergen, donde muchos de sus miembros se asentaron. Se trataba de una especie de sociedad, con unas reglas muy estrictas, como la prohibición de relacionarse con mujeres, y que solo hablaban entre ellos en alemán o frisio. Existen dos museos en Bergen sobre la Liga Hanseática, uno, el Museo Hanseático, se trata del edificio más antiguo de todos los que miran al muelle, una gran casona que ha sido reconstruida en numerosas ocasiones debido a los incendios sufridos, pero no pudimos visitarlo porque estaba en obras. El otro es el museo Schøtstuene, al que sí entramos, un gran edificio, perfectamente conservado, donde pudimos recorrer los antiguos salones de reunión de este grupo de hombres, donde se realizaban las ceremonias de iniciación de los niños que, desde los 14 años, llegaban a Bergen para convertirse en comerciantes, así como los talleres y las cocinas.
Horario: de 11 a 15:00 horas.
Precio de la entrada: adultos 120 Nok – Estudiantes 60 Nok




Catedral de San Olaf
Seguimos nuestro paseo, después de visitar el museo Schøtstuene, y continuando por la calle Ovregaten, llegamos en unos diez minutos a la Catedral de San Olaf. Es una catedral de culto luterano, que tiene una historia bastante turbulenta. La primera iglesia, cuyos orígenes se remontan a mediados del siglo XII, era un pequeño templo de piedra, dedicada a San Olaf. A mediados del siglo XIII, cuando llegaron los franciscanos a Bergen, se les concedió esta iglesia, que tras sufrir varios incendios, erigieron un nuevo templo, una obra monumental, que fue consagrada en el año 1301. Durante la reforma luterana, debido a que la catedral de la edad media había sido parcialmente derruida para construir la fortaleza de Bergenhus, el primer obispo luterano comenzó a utilizar la iglesia de San Olaf como catedral. En los siglos posteriores sufrió varios incendios y tuvo que ser restaurada, cuya última gran reforma tuvo lugar a finales del siglo XIX. El aspecto exterior es muy En el exterior destaca la torre, de grandes dimensiones, pero poco esbelta, que le da un aspecto sobrio e imponente.
La Catedral de Olaf tiene entrada gratuita, y el horario de visitas es de 10:00 a 14:00, en los meses de verano. El resto del año, solo se puede visitar los viernes, de 12:00 a 14:00.


Calles con encanto
Además de visitar los lugares más emblemáticos de Bergen, lo mejor para disfrutar de esta ciudad es perderse por sus calles, sobre todo del centro, en las que destacan las casitas de madera, pintadas de diferentes colores, que hoy en día albergan pequeñas tiendas, bares y restaurantes, incluso un Mc Donald’s, siendo algunas de las más bonitas la calle Kong Oscars Gate, Hollendergarten y Skostrede, entre otras.




Funicular Floibanen
Como colofón a nuestra visita, nada mejor que contemplar Bergen desde las alturas. Para ello nos dirigimos al Funicular de Floibanen, situado muy cerca del muelle de Bryggen, una de las atracciones imprescindibles de la ciudad. Este funicular sube al mirador del monte Fløyen, situado a unos 320 metros de altura, desde el cual hay un mirador con unas vistas increíbles de Bergen y de la costa. También cuenta con una cafetería y una tienda de regalos, y justo al lado, un curioso parque infantil, Floysletten, que además cuenta con curiosas esculturas de trols. Pero no es imprescindible coger el funicular para llegar al monte Fløyen, ya que se puede subir dando un agradable paseo, por un camino fácil y bien señalizado. Este es uno de los siete montes que hay en Bergen, que por eso recibe el nombre de la ciudad de las siete montañas y es la que tiene el acceso más sencillo. Las entradas se pueden adquirir directamente en la taquilla o por internet. En nuestro caso no tuvimos que esperar demasiado, pero en temporada alta quizá sea recomendable comprarlas con antelación para no esperar grandes colas. Podéis adquirir los billetes en esta dirección: https://floyen.no/shop/en/store#. El precio oscila entre los 180 Nok y los 130 Nok (ida y vuelta adulto), dependiendo de la época del año, ya que en invierno son más baratos.




Crucero por los fiordos
Por supuesto, no podíamos dejar de hablar de los cruceros que salen desde Bergen y que recorren algunos de los fiordos más bonitos de Noruega, y que es la principal atracción turística que ofrece esta ciudad. Existen numerosas ofertas, aptas para todos los bolsillos, y en función del tiempo del que dispongáis. En nuestro caso, como no disponíamos de mucho tiempo, decidimos hacer un crucero que dura unas tres o cuatro horas, para visitar el fiordo de Monstraumen, y cuyo precio ronda los 70 euros por persona.


Esta es una buena opción si no queréis gastar mucho dinero o no tenéis mucho tiempo disponible. Pero existen muchos otros cruceros, algunos de ellos exclusivos, que podéis consultar aquí: https://www.getyourguide.es/bergen-l1132/ o en https://www.civitatis.com/es/bergen
Dónde comer
Como ya os decíamos al inicio de este post, Bergen, al igual que toda Noruega, es una de las ciudades más caras de Europa, por lo que comer bien y no dejarse el sueldo en el intento, no es tarea sencilla. De todas formas, nosotros comimos muy bien, aunque no fue precisamente barato, pero disfrutamos mucho de su gastronomía. Además del salmón noruego, podréis degustar gran variedad de carnes, algunas de ellas menos típicas, como el reno, que se come mucho por esa zona. También hay mejillones, y otros mariscos y mucha más variedad, aunque es verdad que predomina la carne y el pescado, sobre las frutas o verduras, por razones obvias. Aquí os dejamos alguna sugerencia de dónde comer en Bergen:
- Søstrene Hagelin. Este restaurante es una buena opción si no queréis gastar demasiado y tienen una larga tradición en los pasteles de pescado, que hacen en forma de corazón. También está muy buena la sopa de pescado. Strandgaten 3, 5013 Bergen
- Bryggeloftet & Stuene. Este restaurante, no tan económico, se encuentra en la zona del muelle, en Bryggen, y es el restaurante más antiguo de Bergen, regentado por la misma familia desde principios del siglo pasado. Nosotros fuimos a cenar, y aunque la factura fue elevada, mereció mucho la pena. En nuestro caso probamos los mejillones, que venían con una especie de salsa de nata, el cordero y el reno, y estaba todo exquisito. Una opción para daros un buen homenaje y probar la cocina tradicional noruega. Bryggen 11, 5003 Bergen
- Trekroneren. Este es un lugar que tenéis que probar si os gustan los perritos calientes. Es un puesto que solo sirve comida para llevar y tienen una gran variedad de perritos, entre ellos, por supuesto, el de reno, aderezados con distintas salsas y todos muy ricos. Además, la carta viene también en español y el chico que nos atendió también hablaba un poco nuestro idioma. El precio es muy económico y es una experiencia que no os podéis perder. Aunque en nuestra visita poco le faltó para desaparecer, ya que se incendió el edificio que estaba justo al lado y, aunque por suerte todo quedó en un susto, poco faltó para que todo saliera ardiendo.

