Logroño, la vibrante capital de La Rioja, se encuentra en el norte de España, situada a orillas del río Ebro y rodeada de viñedos que producen algunos de los mejores vinos del mundo. Esta ciudad combina historia, cultura y gastronomía en un ambiente acogedor, ideal para viajeros que buscan experiencias auténticas. Con su casco antiguo lleno de calles peatonales, bares de tapas y monumentos históricos, Logroño es un destino perfecto para quienes quieren descubrir la esencia de la región. Además, su estratégica ubicación la convierte en un punto de partida ideal para explorar La Rioja y sus famosas rutas del vino.
Creemos que todo esto es motivo suficiente para dedicarle este blog a Logroño, y mostraros qué podéis ver y hacer en un día en esta preciosa ciudad del norte de España. Os sorprenderá!

Un poco de historia
Logroño, capital de La Rioja, tiene una historia rica y ligada al Camino de Santiago. Su origen se remonta a un asentamiento romano junto al río Ebro, aunque fue en la Edad Media cuando cobró importancia estratégica y comercial. En el siglo XI, el rey Sancho III de Navarra le concedió fuero, impulsando su desarrollo. Durante siglos, fue escenario de conflictos entre Castilla y Navarra. Su casco antiguo aún conserva vestigios de murallas, iglesias y callejuelas históricas.
Hoy, Logroño es conocida por su vibrante cultura del vino, su gastronomía y su hospitalidad hacia peregrinos y viajeros.

Cómo llegar
- En avión: a tan solo 10 kilómetros de Logroño se encuentra el Aeropuerto de Logroño-Agoncillo que ofrece vuelos diarios a Madrid operados por la compañía Air Nostrum (Iberia). Desde allí es posible conectar con vuelos internacionales. Para llegar al centro de Logroño, se puede coger la línea de autobús M7.
- En autobús: la estación de autobuses de Logroño se encuentra a tan solo 10 minutos a pie del centro urbano, en la Avenida de España 1. Desde allí operan rutas nacionales y regionales de distintas compañías.
- En Tren: la estación de ferrocarril de Logroño actualmente ofrece servicios de tren diarios de media y larga distancia con líneas directas a las principales ciudades de la mitad norte de España, incluidas Barcelona, Madrid, Bilbao, entre otras.
- En coche: La Autopista AP-68 permite conectar por el norte con Bilbao y por el sur con el eje Zaragoza-Barcelona. Desde Pamplona y hasta Burgos, podemos acceder por la Autovía del Camino de Santiago, A-12. Y, finalmente, encontramos la autovía de Circunvalación sur de Logroño, LO-20.
Dónde aparcar
Logroño dispone de aparcamientos subterráneos y también con zonas de estacionamiento «disuasorio», situadas a la entrada a la ciudad, y conectadas con el centro con líneas de autobús, para evitar el tráfico en estas áreas, y facilitar el acceso a los peatones. Os dejamos, a continuación, algunas de estas zonas de aparcamiento:
- Universidad.
- Palacio de los Deportes
- Antiguo Ferial
- Pintor Rosales
- Hospital San Pedro

Qué ver en Logroño
Aunque Logroño puede conocerse en un día, aconsejamos pasar, al menos, una noche en la ciudad, sobre todo en fin de semana, ya que es una buena forma de conocer el animado ambiente nocturno en la míticas calles del Laurel y de San Juan, así como probar las deliciosas tapas, un ejemplo, en miniatura, de la típica gastronomía riojana.
Logroño es una ciudad que puede recorrerse fácilmente a pie, sobre todo el casco histórico, ya que es muy llana y respetuosa con los peatones. Aquí encontraréis historia, monumentos, buena gastronomía, ambiente animado y alegre y mucho más. Seguro que querréis repetir.

Muralla y Puerta del Revellín
La muralla de Logroño es uno de los vestigios medievales más representativos de la ciudad. Construida para defenderse de invasiones, rodeaba el casco antiguo y aún a día de hoy se conservan algunos tramos. Uno de los accesos más emblemáticos es la Puerta del Revellín, construida en el siglo XVI como parte de las nuevas defensas tras el sitio de 1521. Junto a ella se encuentra el Cubo del Revellín, una torre circular que formaba parte del sistema defensivo. Este conjunto es perfecto para entender la historia militar de Logroño y ofrece un paseo fascinante entre murallas e historia.




Justo al otro lado de la muralla se puede ver el antiguo edificio de la Tabacalera, con la chimenea al fondo, y una escultura llamada «Hombre centenario de la Tabacalera«, cedida por esta empresa en su centenario al Ayuntamiento de Logroño.


Parlamento de la Rioja
Detrás de la muralla, al lado del edificio de Tabacalera, se encuentra el Parlamento de la Rioja. El edificio del Parlamento de La Rioja es un ejemplo único de fusión entre historia y modernidad. Se asienta sobre el antiguo Convento de la Merced, del siglo XVI, que posteriormente fue cuartel militar y prisión. En 1988, fue rehabilitado para albergar la sede parlamentaria de la comunidad autónoma. Su interior combina elementos históricos con una arquitectura contemporánea y funcional. Destacan el claustro renacentista y la sala de plenos, que conserva parte de la estructura original.


Museo de la Rioja
Detrás del Parlamento, en la Plaza San Agustín, se encuentra el Museo de la Rioja. Este museo es un referente cultural que ofrece una visión única de la historia y el arte de la región. En sus salas, se pueden admirar colecciones de arqueología, bellas artes y etnografía, con piezas que van desde la prehistoria hasta la época contemporánea. Además, su arquitectura, que combina lo antiguo y lo moderno, invita a explorar la riqueza cultural de La Rioja.
La entrada es gratuita. Os dejamos aquí el enlace a su página web para consultar horarios de visita: https://www.museodelarioja.es/informacion/horario/


Calle Portales
Desde la antigua muralla, detrás del Parlamento de la Rioja, comienza la Calle Portales, una de las vías más emblemáticas de Logroño. Antiguo centro comercial y social de la ciudad, debe su nombre a los soportales que aún la adornan a día de hoy. A lo largo de esta calle peatonal se encuentran históricos edificios, tiendas tradicionales, bares y cafés con encanto. Es un lugar perfecto para pasear, disfrutar de la arquitectura y sumergirse en la vida local. Además, su ubicación céntrica la convierte en punto de partida ideal para explorar otros rincones de la ciudad.



Concatedral de Santa María la Redonda
Paseando por la Calle Portales llegamos a la bonita Plaza del Mercado, donde se encuentra la Concatedral de Santa María la Redonda, uno de los monumentos más icónicos de Logroño. Su origen se remonta al siglo XII, cuando se construye una iglesia románica de planta redonda o poligonal, a la que debe su denominación de «La Redonda». En el siglo XVI comienza a construirse en nuevo templo gótico, de estilo «Reyes Católicos», que contaba con tres naves de igual altura, añadiéndose en los siglos posteriores las capillas laterales, entre las que destaca la Capilla de Nuestra Señora de la Paz. La última ampliación se produjo en el siglo XIX y en el año 1959 el Papa Juan XXIII la elevó a la categoría de Concatedral.
Lo más llamativo del templo son sus imponentes torres, conocidas como “las gemelas”, visibles desde gran parte de la ciudad, así como el retablo mayor y las numerosas obras de arte repartidas por el interior, entre las que destaca una pequeña pintura al óleo conocida como «El Calvario De la Rioja», atribuida al maestro Miguel Ángel y situada en el deambulatorio.
El horario de visitas es de 10:00 a 13:00 y de 17:00 a 21:00 horas y la entrada es gratuita.




Iglesia de San Bartolomé
Al final de la Calle Portales llegamos a la Iglesia de San Bartolomé, situada en la plaza del mismo nombre. Se trata de la iglesia más antigua de Logroño, situada junto al tramo del Camino de Santiago que atraviesa la ciudad. Construida entre los siglos XII y XIII, combina estilos románico y gótico. Su elemento más destacado es la portada esculpida, una auténtica joya del arte medieval que narra escenas de la vida de San Bartolomé, así como el tímpano, con la imagen de Cristo Redentor entre la Virgen y San Juan. La torre, de origen defensivo, fue también parte de la muralla. Aunque su interior es sobrio, conserva un ambiente de recogimiento y valor histórico, Es monumento nacional desde 1866.




Puente de Piedra
Después de visitar la iglesia de San Bartolomé nos dirigimos al Puente de Piedra, uno de los símbolos más reconocibles de Logroño y un paso clave del Camino de Santiago. Cruza el río Ebro y conecta el casco antiguo con la otra orilla, marcando la entrada histórica de los peregrinos a la ciudad. Su origen se remonta al siglo XI, aunque la estructura actual data del siglo XIX, con varias reconstrucciones posteriores. Con sus siete arcos de sillería, ofrece unas vistas espectaculares del río y la ciudad. Pasear por él es revivir siglos de historia y tradición jacobea, siendo además un lugar ideal para tomar fotos y disfrutar del entorno.


Casa de las Ciencias y Bodegas Franco Españolas
En la otra orilla del río Ebro, tras cruzarlo por el Puente de Piedra, se encuentra un llamativo edificio de color rojo, la Casa de las Ciencias. Este edificio fue, en sus orígenes, el antiguo matadero municipal de la ciudad, inaugurado en 1910 y considerado como uno de los ejemplos de arquitectura industrial en Logroño. En los años setenta dejó de usarse como matadero, pasando a tener diferentes usos, hasta que en 1999, tras una gran rehabilitación, fue inaugurada la Casa de las Ciencias, dedicada a la divulgación de la cultura, la ciencia y la tecnología, a través de exposiciones, conferencias, cursos y demostraciones científicas.


Justo al lado de la Casa de las Ciencias se encuentran las Bodegas Franco Españolas. Fundadas en 1890 junto al río Ebro, son un emblema de la tradición vinícola riojana, que nacieron de la unión entre Francia y España tras la crisis de la filoxera. Ofrecen visitas guiadas, catas y eventos culturales en un entorno único, que combina historia, arquitectura y enología.

Iglesia de Santiago
De vuelta al centro de Logroño, nos dirigimos a la Plaza de Santiago, un espacio con encanto y tradición, frecuentado por peregrinos del Camino de Santiago. En ella se alza la iglesia de Santiago el Real, una de las más importantes de la ciudad. Construida en el siglo XVI sobre un templo anterior, destaca por su fachada barroca y la escultura del apóstol Santiago a caballo. Su interior alberga interesantes obras de arte sacro y un ambiente de recogimiento.
En esta plaza también está la popular Fuente del Peregrino y un enorme Juego de la Oca, que hace referencia al Camino de Santiago francés, mostrando en sus casillas las distintas paradas de la ruta primitiva en el suelo. Por eso a la plaza también se la conoce como Plaza de la Oca.





Paseo y jardines del Espolón
Después de recorrer el casco histórico de Logroño, decidimos relajarnos y nos dirigimos al Paseo y los Jardines del Espolón. Situados en el centro de la ciudad, se trata de un espacio muy amplio y bien conservado, rodeado de zonas verdes en las que poder pasear y disfrutar tranquilamente de las vistas. En el centro hay una estatua del célebre general Espartero, retirado a la capital riojana después de abandonar la presidencia del gobierno, mientras que los laterales están repletos de bares y restaurantes donde tomar algo.



Calle del Laurel y Calle San Juan
Tras la visita a la ciudad, es hora de relajarse y tomarse un buen vino, acompañado por unos riquísimos pinchos. Para ello nos dirigimos a la famosa Calle del Laurel, conocida popularmente como «la Senda de los Elefantes», porque de ella hay muchas probabilidades de salir «trompa». Aquí, al igual que en la Calle San Juan, se encuentran los mejores bares de tapas de Logroño, donde degustar de sus variadas y riquísimas «delicatessen». Eso sí, os costará decidiros, así que es probable que probéis unos cuantos, como nos ocurrió a nosotros. No digáis luego que no os lo advertimos.
Por eso os recomendamos pasar, al menos, una noche en la ciudad, ya que el recorrido gastronómico por estas calles es una parte fundamental de la oferta turística de Logroño.



Os dejamos, a continuación, una pequeña lista con alguno de los que más nos gustaron, pero hay muchos más:
- Bar Ángel: famoso por sus riquísimos pinchos de champiñones, no solo por su sabor, sino por el espectáculo de ver cómo los cocinan, con qué rapidez les dan la vuelta. Una parada obligatoria. Calle Laurel 12.
- La Taberna del Tío Blas: ofrece una variada selección de pinchos elaborados con productos tradicionales, de temporada y, especialmente, de la huerta riojana. Calle Laurel 1.
- Bar Soriano: otro bar especializado en champiñones a la plancha, con gambas. Delicioso. Calle Laurel 2.
- Bar Jubera: famoso por sus patatas bravas, entre otras tapas. Calle Laurel 18.
- La Tabola: otro de los clásicos de la calle Laurel, con gran variedad de pinchos «gourmet». Calle Laurel 4.





Gastronomía
La gastronomía riojana es rica, tradicional y sabrosa, con ingredientes de la huerta, el campo y la viña. Platos como las patatas a la riojana, el bacalao a la riojana o las chuletillas al sarmiento destacan por su sencillez y sabor. Los pimientos, embutidos y verduras de temporada son protagonistas, siempre acompañados de excelentes vinos de Rioja. Comer en La Rioja es disfrutar de autenticidad, tradición y productos de calidad.
Dónde comer
La gastronomía típica de Logroño destaca por su autenticidad y sabor tradicional. Además de los bares de tapas y pinchos de los que os hablábamos anteriormente, en Logroño tenéis una gran variedad de restaurantes a elegir. Aquí os dejamos una pequeña muestra de los más populares:
1. La Cocina de Ramón: este restaurante ofrece cocina tradicional riojana con productos de mercado; platos de cuchara como pochas, caparrones, patatas a la riojana y mucho más. Ambiente acogedor y buena relación calidad-precio. Calle Portales, 30
2. Cachetero: uno de los clásicos de la ciudad, buena cocina riojana: patatas a la riojana, carnes, platos de siempre. Un restaurante con mucha tradición. Calle Laurel 3
3. Tondeluna: un restaurante que mezcla tradición con innovación, con platos basados en ingredientes de la región. Plaza de San Agustín 2


Nuestro recorrido
- Muralla y Puerta del Revellín
- Parlamento de la Rioja
- Museo de la Rioja
- Calle Portales
- Concatedral de Santa María la Redonda
- Iglesia de San Bartolomé
- Puente de Piedra
- Casa de las Ciencias
- Bodegas franco españolas
- Plaza e iglesia de Santiago
- Paseo y jardines del Espolón
- Calle Laurel
- Calle San Juan