Marsella, la segunda ciudad más grande de Francia, es una parada ideal para una escala de crucero. Con su puerto antiguo, lleno de historia, y la imponente Basílica de Notre-Dame de la Garde, ofrece vistas panorámicas que te harán enamorarte de la ciudad al instante. La mezcla de arquitectura antigua y moderna refleja el carácter vibrante de esta ciudad mediterránea.
Durante tu visita, puedes explorar el casco antiguo, pasear por sus animadas plazas o disfrutar de las vistas al mar desde los miradores de la ciudad. Marsella te invita a perderte en sus rincones y descubrir un destino lleno de historia, cultura y belleza natural.

Como llegar
Si tienes unas pocas horas en Marsella, en este blog queremos darte una guía para explorar los principales lugares de interés de la ciudad. El recorrido que hemos preparado se puede hacer a pie en unas cuatro horas, siempre que no haya algún impedimento físico. Si no es posible, ten en cuenta que el tráfico puede ser denso, así que considera usar el transporte público o contratar una visita guiada. No olvides llevar calzado cómodo y si vas en verano, protector solar, gorra o sombrero y ropa ligera, ya que la temperatura puede ser elevada.
Una de las grandes ventajas de visitar Marsella en una de las escalas de un crucero por el Mediterráneo, es que la terminal está muy cerca de los principales puntos de interés, y se puede llegar perfectamente andando, en menos de diez minutos.

Un poco de historia
Marsella, fundada alrededor del 600 a.C. por los griegos de Focea, es una de las ciudades más antiguas de Europa. Su puerto, que ha sido un centro comercial clave desde sus inicios, ha atraído a diversas culturas a lo largo de los siglos. Fue una importante colonia romana y, con el tiempo, se convirtió en un centro de comercio, cultura y política. Su rica historia está marcada por influencias griegas, romanas, medievales y modernas, lo que la convierte en un crisol cultural fascinante.

Curiosidad: el deporte estrella en Marsella es la petanca. Aunque nació en La Ciotat, Marsella lo convirtió en símbolo popular: se juega en plazas, parques y junto al puerto. En esta ciudad se celebra el campeonato de petanca más grande y famoso del mundo, en el mes de julio, que reúne a más de 13.000 jugadores de todas partes del mundo, conocido popularmente como el «Roland Garros de la petanca».
Qué ver en Marsella
1. Basílica de Notre-Dame de la Garde
Comenzamos nuestro recorrido por Marsella desde el punto más alejado de nuestro recorrido, y también el que ofrece las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Se trata de la Basílica de Notre-Dame de la Garde.
Situada sobre una colina del mismo nombre, a 154 metros de altura, fue construida a mediados del siglo XIX. Antes, en ese mismo lugar, existió un fuerte que se levantó para proteger la ciudad.
Es de estilo romano-bizantino y se caracteriza por sus cúpulas, las piedras policromadas y los adornos de oro y mosaicos. Coronando el campanario hay una estatua de la virgen hecha en bronce dorado. La basílica también cuenta con un museo, que muestra 800 años de historia, tanto de la basílica, de la colina sobre la que está situada y de la propia Marsella.




Después de visitar la basílica, vamos descendiendo hacia el casco histórico de la ciudad. Marsella, a pesar de su belleza, a menudo presenta un aspecto algo descuidado y sucio, con calles empedradas, edificios envejecidos y zonas con grafitis., pero este detalle le da un encanto único y bohemio, que refleja su autenticidad y su mezcla de culturas. En lugar de restar, estas imperfecciones aportan personalidad, haciendo de la ciudad un lugar vibrante, lleno de historia y vida, donde la energía y el carácter se perciben en cada rincón.


3. Abadía de San Víctor
Tras un breve paseo, llegamos a la Abadía de San Víctor, ubicada en el puerto de Marsella, uno de los monumentos más antiguos y significativos de la ciudad. Fundada en el siglo V, fue un importante centro religioso y cultural durante la Edad Media.
Su iglesia, de estilo románico, destaca por su austera belleza y su impresionante claustro. Hoy en día, la abadía es un lugar tranquilo donde los visitantes pueden explorar su historia, disfrutar de su arquitectura y contemplar las vistas al mar. En el interior también se pueden visitar las criptas, donde están los restos de una antigua cantera sobre la que fue edificada la Abadía y una gran cantidad de sarcófagos, algunos de los cuales aún no han sido abiertos.



Leyenda: En el lugar que ocupa la abadía, existió una cantera al aire libre en la antigüedad. Allí, según la leyenda, descansaría el cuerpo mártir de Víctor, un soldado romano que se negó a sacrificarse en honor a los ídolos. Fue perseguido, torturado, asesinado y tirado al Puerto Viejo. Su tumba se convirtió en lugar de peregrinación y muchos marselleses querían ser enterrados cerca del mártir, ya que creían que les ayudaba a alcanzar la salvación más rápida y fácilmente.
4. Fortaleza de Saint Jean
Seguimos bajando en dirección al puerto, y nos encontramos justo enfrente de la Fortaleza de Saint Jean, que fue construida en el siglo XII para defender la entrada del puerto, siendo un excelente lugar para admirar la ciudad. Hoy en día alberga un museo y un centro de convenciones. Una de sus torres, llamada Fanal, se construyó para vigilar cualquier navío que se acercara a la costa. Cuenta también con un foso inundable y ha sido utilizado como prisión y como depósito de municiones.



5. Museo de las civilizaciones de Europa y el Mediterráneo (MuCEM)
El MuCEM (Museo de las Civilizaciones de Europa y el Mediterráneo) es uno de los principales atractivos culturales de Marsella. Inaugurado en 2013, su arquitectura moderna y su ubicación junto al mar lo hacen único. El museo alberga exposiciones sobre la historia, la cultura y las tradiciones de las civilizaciones mediterráneas. Con su impresionante estructura de hormigón y su puente peatonal que conecta con el Fuerte de San Nicolás, el MuCEM es un referente de innovación cultural y diseño. Os dejamos aquí un enlace a su página web: https://mucem.org/es/


6. Puerto viejo
También conocido como Vieux Port, este puerto, ubicado en el corazón de Marsella, es uno de los grandes puertos del Mediterráneo Occidental. Fundado en la antigua Grecia, ha sido un importante centro comercial y un punto de encuentro entre civilizaciones a lo largo de los siglos. Hoy en día, el puerto conserva su encanto tradicional, con barcos pesqueros, yates y cafés que bordean sus aguas. Es un lugar ideal para pasear, disfrutar de la vista al mar y descubrir la auténtica esencia de Marsella.



7. Mercado del puerto
Pero si hay un lugar en Marsella vibrante y lleno de vida es el Mercado del Puerto Viejo. Situado junto al puerto, aquí locales y visitantes se mezclan en busca de productos frescos y auténticos, con una gran variedad de pescados, mariscos, frutas, verduras y especias típicas de la región. Es el lugar ideal para sumergirse en la cultura local, con los vendedores ofreciendo sus productos en un ambiente animado. Un paseo por este mercado es una experiencia sensorial que refleja la esencia de la ciudad.



Muy cerca del mercado del Puerto Viejo, a unos 200 metros, siguiendo por la amplia calle La Canebière, se encuentra la Oficina de Turismo y Convenciones de Marsella, por si queréis consultar más información o comprar entradas para algún museo.
8. Barrio de Le Panier
Tras visitar la zona del puerto, nos dirigimos a uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, el barrio de Le Panier. Se trata del barrio más antiguo de Marsella, un laberinto de calles estrechas y empedradas que conserva el encanto de tiempos pasados. Su arquitectura colorida y sus edificios de estilo provenzal le dan un aire pintoresco y bohemio. En este barrio, puedes encontrar galerías de arte, tiendas artesanales y cafés con mucho carácter. Le Panier es el lugar perfecto para pasear, perderse entre sus callejones y descubrir la auténtica atmósfera de Marsella, llena de historia y creatividad.
Curiosidad: este barrio era, en su momento, una de las zonas más peligrosas de la ciudad, ya que estaba en poder de la mafia marsellesa, conocida como la french connection. Por suerte, acabaron echando a la mafia y rehabilitándolo, convirtiéndose hoy en día en un barrio de moda.




9. Catedral de Marsella
Después de perdernos por las estrechas y empinadas calles del barrio de Le Panier, disfrutando de la autenticidad marsellesa, volvemos a la costa para visitar la Catedral de Sainte-Marie-Majeure, también conocida como Catedral de la Major por los habitantes de Marsella. Fue construida en el siglo XIX en estilo bizantino, y es la única en Francia con ese estilo y de esa época. Se compone de dos iglesias superpuestas y destaca su campanario, su cúpula y sus dimensiones, ya que puede albergar en su interior a más de 3000 personas.


Iglesia de San Lorenzo
Como colofón a nuestra visita, nos dirigimos a la Iglesia de San Lorenzo (iglesia de Saint‑Laurent), situada junto al puerto. Se trata de uno de los templos más antiguos de la ciudad, que data principalmente del siglo XIII y destaca por su sobrio estilo románico-provenzal. Construida en piedra rosada, ha sido testigo de la evolución histórica de Marsella. Restaurada tras la Segunda Guerra Mundial, conserva un ambiente austero y una fuerte vinculación con el pasado marinero del barrio.
Situada sobre una terraza, ofrece unas preciosas vistas de Marsella y del puerto viejo, con la Basílica de Notre-Dame de la Garde destacando en lo alto. Justo al lado se encuentra la terminal de cruceros, por lo que es un lugar ideal para finalizar la visita a Marsella. Nos vamos con un montón de instantáneas y recuerdos, rumbo a nuestro siguiente destino…



Gastronomía típica
Aunque este blog está orientado a una visita rápida de Marsella en una escala de un crucero, y seguramente no os pararéis a comer, vamos a comentar brevemente cuál es la comida típica marsellesa y los lugares principales donde poder degustarla.
La cocina típica de Marsella es mediterránea y marinera. Destaca la bouillabaisse, sopa de pescados del Mediterráneo con ajo y azafrán. Son comunes el aioli, el pescado a la plancha, las verduras provenzales y el uso del aceite de oliva, reflejo de su tradición portuaria.

Dónde comer en Marsella
Contando con que dispondréis de poco tiempo para comer, en caso de que os apetezca, os recomendamos algunos restaurantes del Puerto Viejo, situados cerca de la terminal de cruceros, para una comida rápida, pero sabrosa, probando los platos más famosos de la gastronomía marsellesa:
- L’Hippocampe: ideal para una comida rápida, con una rica sopa de pescado, alioli y la popular bouillabaisse. 14 Quai du Port
- Les Arcenaulx: un lugar perfecto de cocina provenzal donde probar la auténtica, en un ambiente histórico y con un cuidado servicio. Buena relación calidad precio. 25 Cr Honoré d’Estienne d’Orves.
- Le Miramar: si queréis probar una auténtica bouillabaisse, realizada con total respeto a la tradición en los ingredientes, la técnica y la calidad, este restaurante, situado en pleno Puerto Viejo, es una excelente opción. 12 Quai du Port
Nuestro recorrido
- Basílica de Notre-Dame de la Garde
- Abadía de San Víctor
- Fortaleza de Saint Jean
- Mucem
- Puerto Viejo
- Mercado del Puerto Viejo
- Barrio de Le Panier
- Catedral de Marsella
- Iglesia de San Lorenzo