Para los que no conozcáis Albacete, os traemos hoy una propuesta que seguro os va a dejar con la boca abierta. Se trata de Alcalá del Júcar, uno de los pueblos más bonitos de España, excavado literalmente en la montaña, en la hoz del río Júcar. Ya desde el mirador que hay llegando por la carretera se queda uno admirado de tamaña belleza y de la forma tan peculiar que tiene, construido sobre una enorme roca, adaptando sus formas al escarpado relieve. En este post vamos a mostraros los lugares más interesantes que ver Alcalá del Júcar, y a compartir nuestra experiencia con vosotros.

El mirador de Alcalá del Júcar
Antes de llegar a Alcalá del Júcar, la primera parada obligatoria es en el mirador, que se encuentra a un kilómetro aproximadamente del pueblo, en la carretera CM-3201. Desde ahí podréis asomaros a las increíbles vistas que ofrece, e iros haciendo una idea de lo que os vais a encontrar. Pero, sin lugar a dudas, es la vista de noche desde este mirador la que no os podéis perder. Todo un espectáculo, una maravillosa combinación de cuidada iluminación, junto con un paisaje agreste, en el cual destaca a lo lejos Alcalá del Júcar, como una pequeña llama encendida. Como dato curioso deciros que esta localidad fue la elegida para protagonizar un anuncio de navidad, hace unos años, de una conocida marca de café. Y además ostenta el privilegio de haber quedado tercera en un concurso internacional de las mejores iluminaciones nocturnas, y aunque pueda parecer poco mérito haber quedado en ese puesto, quizá no lo sea tanto si os decimos que el primer lugar fue para la torre Eiffel de París, y el segundo para la gran mezquita de Estambul. ¿No es sorprendente que un pequeño pueblo de Castilla haya podido competir con tan grandiosos monumentos, conocidos a nivel mundial?


Plaza de Toros
La arquitectura en Alcalá del Júcar ha tenido que superar los inconvenientes del lugar donde se encuentra, y adaptarse a lo irregular del terreno y para ello han hecho uso de mucho ingenio. Un claro ejemplo de esto ha sido la construcción de una de las plazas de toros más originales y diferentes que hay en España, pues su forma es totalmente irregular, ni redonda ni ovalada, sino una mezcla de ambas. Y aunque su aspecto parezca abandonado, en ella todavía se celebran algunas pequeñas corridas de toros, así como conciertos y obras de teatro. Si queréis verla de lejos y poder apreciar bien su peculiar forma, lo mejor es subir al castillo, donde tendréis una vista privilegiada de ella.

Puente romano
La entrada al casco antiguo de Alcalá del Júcar se hace atravesando el puente romano, desde el que tenemos una panorámica excepcional del pueblo, encaramado en la roca. Este puente se dice que no es el original, que pudo haber sido romano, pero el actual es bastante posterior, ya que el antiguo fue destruido. Parece ser que en el siglo XIV se usaba como aduana en la frontera con el reino de Aragón. En la mitad del puente se hallaba la llamada Cruz del Puente, pero fue destruido durante la Guerra Civil, y tras la victoria franquista se construyó la Cruz de la Victoria para conmemorar el triunfo. Según los historiadores, este puente tenía fama de ser uno de los mejores que había sobre el río Júcar.

Playa fluvial
Por si fuera poco lo que nos ofrece este precioso pueblo, también cuenta con playa, aunque sea fluvial, a la que se le llama popularmente “la Playeta”. Se encuentra al lado del puente romano y junto a un área recreativa, donde también hay bares donde tomar algo o sentarnos a comer. Está rodeado de árboles y naturaleza, junto con el sonido hipnótico del río. Un lugar ideal para refrescarse en los calorosos días de verano, y como premio, con unas vistas increíbles de Alcalá del Júcar. ¿Se puede pedir más?


Ayuntamiento e iglesia de San Andrés
Comenzamos a subir la empinada cuesta que se adentra en la roca, y nos topamos de frente con la espigada iglesia de San Andrés Apóstol. Su construcción se prolongó durante varios siglos, desde el siglo XV hasta el XVIII, por ello tiene una mezcla de estilos, del gótico tardío al neoclásico. Y justo al lado, doblando la esquina, está el ayuntamiento, casi escondido, y en plena cuesta. Y como anécdota contaros que subiendo la cuesta que lleva a la iglesia, y que está llena de pequeños peldaños, vimos bajar un coche como, el conductor con una sola mano al volante y saltando de escalón a escalón como si fuera lo más normal del mundo.


Casas cueva – Cuevas de Masagó
Alcalá del Júcar está construida en torno a un cerro, que divide el río en dos. Los habitantes de esta localidad aprovecharon esta característica para edificar sus viviendas, creando las famosas casas cueva. Para ello, construían galerías excavadas en la piedra, y la atravesaban de lado a lado. Hoy en día podemos visitar estas cuevas, convertidas en bar y museo, siendo las más famosas las del Diablo y las de Masagó, siendo ésta última la que visitamos nosotros. Hay que pagar una pequeña entrada para acceder a ellas, pero merece la pena. En el interior, atravesamos unos túneles que parecían no terminar nunca, que nos subieron por empinados tramos de escaleras, hasta llegar al bar-restaurante que hay al otro lado de la roca. Y lo mejor es la terraza, con unas vistas maravillosas sobre la hoz del río Júcar. Os recomendamos sentaros a tomar algo y dejaros cautivar por el paisaje. A la vuelta, podéis visitar un pequeño museo con enseres, herramientas y elementos típicos de la zona. Sin duda, es una experiencia única caminar por el interior de la montaña, con toneladas de roca sobre nuestras cabezas.



Castillo de Alcalá del Júcar
Después de visitar las cuevas, seguimos subiendo por las empinadas calles, que recorren la ladera de la montaña, y por las que es fácil perderse, debido a las revueltas del camino. Y como colofón a nuestra caminata, llegamos al castillo, situado sobre la cima en la que se asienta Alcalá del Júcar. Esta fortaleza medieval, de posible origen islámico, se encuentra situada en un lugar estratégico, desde el cual tiene control sobre todo el cauce del río Júcar. Cuenta con varias construcciones, un foso artificial, y destacando entre todas ellas, la torre del homenaje, que fue añadida en el siglo XV. La entrada al castillo incluye la visita de una casa cueva auténtica, que se encuentra dentro del recinto amurallado, y en la que se puede ver cómo era la vida en estas pintorescas construcciones, con mobiliario original y con todo lujo de detalles. Una visita muy recomendable. Además, al lado del castillo hay una zona ajardinada, que junto a las increíbles vistas del entorno, forman un conjunto único, como si de un cuento se tratase. Así que os animamos a coger fuerzas y a subir a esta excelente atalaya, donde tendréis una panorámica inigualable de Alcalá del Júcar.



Vista nocturna
Como ya os contamos al inicio de este post, la mejor forma de terminar la visita a Alcalá del Júcar es de noche, puesto que la cuidada iluminación de sus calles hace de esta localidad una postal incomparable. Os recomendamos ir al mirador que hay a las afueras para contemplarla de lejos, surgiendo entre las montañas con esa preciosa luz blanca que la envuelve. Pero de noche es bonita desde cualquier punto al que os asoméis, incluido el castillo, que brilla como si estuviera construido en papel de oro. Un lujo para la vista.


Dónde aparcar
Os recomendamos, si vuestro hotel no tiene parking, que dejéis el coche en el aparcamiento que hay al lado del rio, muy cerca del puente romano. El precio por dejar el coche todo el día es muy económico. A nosotros nos costó solo dos euros, pero puede que ahora sea un poco más. De todas formas, es muy recomendable y seguro dejarlo ahí.

Dónde comer
- Fogones El Chato. A las afueras del pueblo, muy cerca del río. Comida tradicional de la zona, a buen precio. Personal amable. C. Malvas, 16 – +34 622 03 56 96
- Restaurante El Mirador. Si queréis disfrutar de una buena comida con las mejores vistas, os recomendamos este restaurante. C. Morrón, s/n – +34 637 76 71 60
Nuestra visita a Alcalá del Júcar
- Mirador de Alcalá del Júcar
- Plaza de toros
- Puente romano
- Playa fluvial
- Ayuntamiento
- Iglesia de San Andrés
- Cuevas de Masagó
- Castillo de Alcalá del Júcar