Begur es un precioso pueblo del Bajo Ampurdán, situado a orillas del Mediterráneo, en la Costa Brava. Está formado por varias colinas, conocidas como macizo de Begur, y cuenta con un gran patrimonio, tanto arqueológico, con el núcleo romano de Esclanyá o su imponente castillo medieval, como paisajísticos, con las hermosas playas y calas que bañan su costa, lo que lo convierte en un destino ideal para pasar unos días de vacaciones.
En Begur podemos contemplar sus torres defensivas, construidas contra el ataque de los piratas, sus iglesias o las coquetas casas de indianos, fruto de la inmigración de sus habitantes a las américas, que regresaron con sus fortunas a su tierra natal. Y, por supuesto, en Begur encontraremos algunas de las playas más bellas de la Costa Brava y de Girona, donde disfrutar del sol y de todo tipo de actividades acuáticas.
En definitiva, Begur es una localidad que lo tiene todo y en este blog queremos mostraros qué ver en Begur y alrededores, para que no os perdáis nada si visitáis esta preciosa ciudad.

Qué ver en Begur
Aunque Begur puede conocerse en un solo día, os recomendamos quedaros unos días más, para poder disfrutar del increíble entorno que lo rodea, con sus preciosas playas, y también hacer alguna ruta por los Caminos de Ronda, contemplando el paisaje, a la vez que exploráis las numerosas calas que forman parte de su costa.
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Mirador de Carmen Amaya
Comenzamos nuestra visita por Begur en el mirador de Carmen Amaya. Justo al lado hay un aparcamiento, por lo que es un lugar ideal para dejar el coche e iniciar el recorrido por el pueblo. Este mirador está dedicado a la famosa bailaora, que terminó sus días viviendo en esta localidad. Desde aquí tenemos unas buenas vistas del casco histórico de Begur, con el castillo destacando en lo alto de una loma.
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Plaza de la Vila
A pocos minutos del mirador de Carmen Amaya, llegamos a la Plaza de la Vila, centro neurálgico del casco antiguo, donde se encuentra el Ayuntamiento, una casa antigua de estilo indiano, llamada Casa da Vila, que da nombre a la plaza, y justo al lado, en la plaza de la iglesia, se encuentra la iglesia de Sant Pere y Santa Reparada, de estilo gótico, construida en el siglo XVII, aunque los primeros orígenes documentados del templo cristiano se remontan al siglo XIII. Destaca sobre todo la la enorme torre del campanario, siendo el resto de la fachada de estilo muy sobrio, con unas modestas escaleras y una hornacina con la imagen de San Pedro. Aquí podemos hacer una parada para tomar algo en alguna de sus terrazas, y coger fuerzas para el resto del recorrido.
Adosado a un lateral de la iglesia, de cara a la Plaza da Vila, hay un banco de piedra de varios metros de longitud, conocido como Pedris Llarg, todo un icono de Begur. Aquí se sientan sus habitantes para reposar, conversar o tomar el sol desde tiempos inmemoriales, siendo uno de sus lugares de reunión favoritos, y testigo mudo de numerosos acontecimientos, dada su ubicación estratégica en el centro del pueblo.
Como curiosidad, Mauri, un chico del pueblo, nos contó que antiguamente el suelo de la plaza era más bajo, por lo que este banco llegaba a la altura de la cintura, y era el lugar en el que posaban los cántaros los habitantes de Begur, mientras hacían cola para coger agua de la fuente, que aún se puede ver hoy en día.
Os dejamos aquí el contacto de Mauri, que tiene un gran conocimiento de Begur, tanto de su historia y tradiciones, como de la geografía y los parajes que lo rodean, por si queréis buscar más información: begursecret.com







Torres defensivas
Las torres de defensa de Begur fueron construidas para defenderse de los ataques de los piratas y corsarios. Éstas fueron levantadas por particulares, a los que se dio permiso para edificarlas, y formaban parte de casas aisladas, que posteriormente quedaron integradas dentro del núcleo urbano. Hay un total de cinco torres: Can de Pella y Forgás, adosada a una masía y situada en la plaza del mismo nombre; Torre de Can Marqués; Torre del Mas Pinc, la única situada fuera del casco urbano, Torre de Ca n’Armanac o de Can Reig, que se encuentra dentro del patio de una casa y no se ve desde fuera; y por último, Torre del Carrer de San Ramón. Ésta se encuentra subiendo en dirección al castillo, en la calle Pí i Ralló, donde encontraréis también tiendas y restaurantes, donde tomar algo o comprar algún recuerdo de Begur.



Calle Bonaventura Carreras y casas de indianos
Saliendo de la Plaza da Vila, seguimos caminando por la calle de Bonaventura Carreras, en donde podemos contemplar alguno de los ejemplos de arquitectura indiana en Begur. A finales del siglo XIX muchos habitantes, obligados por la crisis económica, emigraron a las américas buscando fortuna, para regresar años después con las riquezas ganadas allende los mares. Estos se dedicaron a construir numerosas casas de estilo indiano, que hoy en día salpican las calles de Begur, con sus llamativas palmeras, entre las que destaca el Casino Cultural y Can Sora, entre otras.


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Carrer del Castillo
Después de visitar las casas de indianos, seguimos nuestro recorrido subiendo en dirección al castillo por la calle Pí i Ralló, donde, como os decíamos anteriormente, se encuentra la torre de Sant Ramón. Un poco más abajo de ésta, hay unas escaleras, llamadas Carrer del Castell, que eran el antiguo pasaje de acceso al castillo. Es un lugar de gran belleza, donde no podréis evitar deteneros para sacar decenas de fotos, como nos pasó a nosotros.
Hay una leyenda en torno a esta calle, que cuenta que por aquí pasaban antiguamente los caballeros feudales en dirección al castillo, y los vecinos tenían que salir y ofrecerles un vaso de agua, un gesto que se consideraba como un auténtico tributo de vasallaje.



Mirador de Sant Ramón
Después de inmortalizar las escaleras del Carrer del Castell, seguimos subiendo por la calle Pí i Ralló, y llegamos al mirador de Sant Ramón, donde tendremos unas vistas increíbles de la costa de Begur, incluso puede llegar a verse el Cap de Creus. Allí se encuentra también una capilla, dedicada a San Ramón Nonato, al que se le atribuye la labor redentora de los cautivos de los piratas. Este pequeño templo es de estilo barroco, y fue construido a principios del siglo XVII. Destruido en la Guerra Civil Española, pudo reconstruirse unos años después, gracias a las donaciones aportadas por la viuda de un indiano. En el mirador de Sant Ramón también hay otra estatua dedicada a la bailaora Carmen Amaya.





Castillo de Begur
Tras detenernos en el mirador de Sant Ramón y deleitarnos con las preciosas vistas, es hora de continuar nuestro ascenso hasta el castillo, situado en lo alto de una loma, al que llegamos después de una fuerte subida. Pero no os preocupéis, porque se puede ir en coche, ya que hay un parking junto a la entrada, aunque los últimos metros tendréis que hacerlos inevitablemente a pie. El castillo es de origen medieval, del siglo XI, cambiando de propietarios a lo largo de su historia. En la guerra de independencia contra los franceses fue dinamitado, quedando solamente en pie la base, tal y como puede contemplarse hoy en día. Ha sido declarado bien cultural de interés nacional y la entrada es gratuita, aunque se recomienda precaución, por el estado de abandono en el que se encuentra. Eso sí, aunque apenas queda nada en pie del castillo original, las vistas que ofrece son impresionantes.




Otros lugares con encanto en Begur
Después de visitar el castillo, volvemos a bajar al centro de Begur, donde nos tomamos un merecido descanso, tras lo cual continuamos recorriendo sus preciosas calles, descubriendo otros rincones con encanto, como la Plaza de Pella i Forgas, donde se encuentra la torre del mismo nombre, la Plaza Paco Font Marqués, o la Plaza de Comas y Ros, que hace esquina con la Calle de Bonaventura Carreras.





Caminos de Ronda
Si os gusta el senderismo, os proponemos una ruta que no os podéis perder. Se trata de los caminos de Ronda, unos itinerarios que recorren la Costa Brava, desde Blanes hasta Portbou, con un total de 140 km de longitud, que antiguamente utilizaban los carabineros y la guardia civil, para controlar el tráfico de drogas y el estraperlo. Hoy en día podemos recorrer alguno de los tramos que la forman, y así conocer de cerca las playas y calas más bonitas de la Costa Brava. Tenéis diferentes recorridos y alternativas, según el tiempo del que dispongáis y vuestra forma física. En Begur existen varios tramos que podéis realizar.
Os dejamos aquí un enlace por si queréis más información sobre los mismos: https://redcostabrava.com/camino-de-ronda-begur-tramo-1-de-platja-del-raco-a-sa-riera/

Cala Sa Tuna
La costa de Begur está formada por varias playas y calas, todas de gran belleza, como la cala de Aiguafreda, o la de Illa Roja, pero si hay una que destaca entre las demás, es la preciosa Cala Sa Tuna, que destaca por las antiguas casas de pescadores, pintadas en tonos blancos y colores suaves, situadas en la orilla, donde también podemos ver amarradas las barquitas de pesca, que junto con el mar turquesa, forman una estampa de inigualable belleza. Eso sí, esta cala es también una de las más visitadas, y debido a su pequeño tamaño, en temporada alta se llena fácilmente. También hay bares y restaurantes al lado, donde podréis relajaros tomando algo, disfrutando de las preciosas vistas.
Otro dato a tener en cuenta, es que no se puede dejar el coche en la cala, sino en un parking situado más arriba, del que baja una cuesta muy pronunciada, por lo que, a la vuelta, tendréis que sudar para llegar a vuestro vehículo. Aún así merece la pena visitarla, aunque solo sea por deleitarse con las vistas y hacer cientos de fotos. También podéis llegar a pie, si lo preferís, siguiendo uno de los tramos del camino de Ronda, que os mencionamos anteriormente.




Donde comer
Dentro de la gastronomía de Begur, no podía faltar el pescado, como las sardinas y el Peix de Roca (pescado de roca), como el cabracho, el mero, el sargo picudo, y muchos más. Dentro de los platos típicos, está el suquet de pescado, el pastel de cabracho, las sardinas a la brasa o la escalivada de la huerta, hecho a base de verduras de temporada. Hay para todos los gustos.
Pero en nuestro caso decidimos probar otro tipo de comida, en este caso cubana, y lo hicimos en el Restaurante Havana, situado en la calle Pi Ralló, que tiene una preciosa decoración, que nos transporta al Caribe. La comida estaba riquísima, y pudimos disfrutarla en un patio al aire libre, en un ambiente de lo más agradable. Además, toda la pared al lado de las mesas estaba llena de frases y palabras escritas por los clientes, para lo que incluso te dejaban un rotulador, y así inmortalizar tu estancia en el restaurante. Una práctica que nos resultó muy curiosa y que no habíamos visto antes. La relación calidad precio no está mal, y la atención del personal es muy buena.
De todas formas, en Begur tenéis muchas opciones, para todos los gustos y todos los bolsillos. Seguro que saldréis satisfechos.





Nuestro recorrido
- Mirador de Carmen Amaya
- Plaza de la iglesia
- Plaza de la Vila
- Carrer de Bonaventura Carreras
- Casino Cultural
- Can Sora
- Torre Can de Pellas i Forgás
- Plaza Paco Font Marqués
- Torre de San Ramón
- Carrer del Castell
- Mirador de Sant Ramón
- Castillo de Begur
- Cala Sa Tuna