Estrasburgo es una preciosa ciudad francesa, situada muy cerca del río Rin. Es una de las tres capitales europeas, junto con Bruselas y Luxemburgo, y también es capital de la región histórica de Alsacia. En esta ciudad se respira un ambiente juvenil y cosmopolita, y pasear por sus calles es un deleite para los sentidos, pues posee un gran patrimonio cultural y arquitectónico, conservando sus construcciones más tradicionales, que te trasladan a otra época, junto con sus canales y sus puentes, que invitan a pasear y a a recrearse con tanta belleza. Desde la antigüedad, Estrasburgo se convirtió en un gran centro de comunicaciones y posee el segundo puerto más importante de Francia, a orillas del Rin. Además de ser sede de varias instituciones europeas, también destaca en el ámbito cultural, pues su teatro, ópera y biblioteca son de ámbito nacional. En este blog vamos a contaron los lugares imprescindibles que ver en Estrasburgo, en un día.

Presa de Vauban
Comenzamos nuestra visita a Estrasburgo por la Presa de Vauban, o gran esclusa, que fue construida en el río ILL en el siglo XIV, con el objeto de reforzar el recinto amurallado que rodeaba la ciudad. Constaba de trece arcos, y su cometido era, durante un ataque, cerrar sus compuertas y cortar el curso del río, inundando las tierras al sur de Estrasburgo, con lo que el ejército enemigo quedaba atrapado en el lodazal. La presa tiene una terraza panorámica con unas vistas increíbles sobre los puentes cubiertos, la Petite France y la catedral al fondo.

Puentes Cubiertos
Los Puentes Cubiertos se encuentran en un extremo de la Petite France, justo enfrente de la Gran Esclusa. Se construyeron en el siglo XVIII y estaban hechos de madera. Por desgracia, los techos se perdieron ese mismo siglo, quedando al descubierto, a pesar de lo cual siguieron conservando el nombre. Un siglo después se reconstruyeron, sustituyendo la madera por la piedra, tal y como se pueden ver hoy en día. Constan de tres torres, que ya se habían levantado cuatro siglos antes para la defensa de la ciudad, a la que protegieron, garantizando la independencia de la república de Estrasburgo.

La Petite France
Después de visitar la Gran Esclusa y los Puentes Cubiertos, accedemos al precioso barrio de Petite France, uno de los más antiguos y bonitos de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus calles adoquinadas, sus llamativas casas de los siglos XVI y XVII, con fachadas coloridas y entramado de madera, junto con los numerosos puentes y los canales que lo atraviesan, lo convierten en un lugar sacado de un cuento, en el que perderse paseando o deteniéndose en alguna de sus tiendas o restaurantes. Este barrio se conoce también como Gran Isla, en el que el río ILL se bifurca en varios afluentes, creando un conjunto de gran belleza. Aquí vivían varios gremios de la ciudad, como pescadores, molineros o curtidores. Sin duda, la Petite France fue lo que más nos gustó de Estrasburgo, y seguro que a vosotros también os va a enamorar.



Catedral de Notre Dame
Seguimos nuestra visita, tras callejear un buen rato por la Petite France, y nos dirigimos a otro de los lugares imprescindibles que ver en Estrasburgo, la catedral de Notre Dame, situada en la plaza de la catedral. Este imponente templo tardó en construirse más de cuatro siglos, cuyas obras comenzaron a principios del siglo XI. Es de estilo gótico tardío, y en ella destaca la preciosa fachada principal, con el enorme rosetón y llena de detalles, así como la increíble torre de 142 metros de altura, que durante dos siglos fuera la obra arquitectónica más alta del mundo. En el interior hay un reloj astronómico, en el que cada día, a las doce y media, desfilan unos autómatas, que representan las cuatro edades de la vida y a los apóstoles.
Situado en la misma plaza de la catedral, en el lado noroeste, se encuentra una de las construcciones más imponentes de Estrasburgo, la casa Kammercell, uno de los edificios civiles más ornamentados y mejor conservados de la ciudad. Se construyó a mediados del siglo XV, aunque tuvo dos reformas posteriores, y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La planta baja es de piedra, mientras que los pisos superiores son de madera, en las que las esculturas de las vigas representan escenas religiosas y profanas, que se inspiran en la Biblia, la época grecorromana y la edad media.



- La entrada a la Catedral es gratuita y está abierta para visitas: De lunes a sábado de 08:30 a 11:15 h. y de 12:45 a 17:45 h. Domingos y festivos de 14:00 a 17:00 h. El acceso se hace desde el lado izquierdo de la Catedral, frente al número 18 de Place de la Cathédrale.
- La subida a la plataforma y casa de los vigilantes tiene un precio de 8 euros los adultos, y 5 euros los niños y los estudiantes. El horario es el siguiente: De abril al 30 de septiembre de 09:30 a 13:00 h., y de 13:30 a 20:00 h. Última subida a 19:15 h. De octubre al 31 de marzo de 10:00 a 13:00 h., y de 13:30 a 18:00 h. Última subida a 17:15 h. El acceso se hace desde la Place du Château, en el lado derecho de la Catedral de Notre-Dame.
Casa Kammerzell
Situado en la misma plaza de la catedral, en el lado noroeste, se encuentra una de las construcciones más imponentes de Estrasburgo, la casa Kammerzell, uno de los edificios civiles más ornamentados y mejor conservados de la ciudad. Se construyó a mediados del siglo XV, aunque tuvo dos reformas posteriores, y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La planta baja es de piedra, mientras que los pisos superiores son de madera, en las que las esculturas de las vigas representan escenas religiosas y profanas, que se inspiran en la Biblia, la época grecorromana y la edad media.

Palacio Rohan
El Palacio de Rohan fue residencia de príncipes, y miembros de la iglesia, pertenecientes a la familia Rohan. Está situado al lado de la catedral de Notre-Dame y está considerado una obra maestra de la arquitectura tardo-barroca francesa. Se terminó de construir a mediados del siglo XVIII y en ella residieron, entre otros personajes ilustres, Napoleón y María Antonieta, Luis XV o Napoleón III. Desde el siglo XIX alberga tres museos, el de Bellas Artes, el Arqueológico y el de Artes Decorativas. Situado a orillas del río, es un edificio imponente, y aunque no entramos en ninguno de los museos, merece la pena visitarlo por fuera.


Plaza Gutenberg
Situada enfrente de la fachada principal de la Catedral de Notre-Dame, se encuentra la pequeña plaza Gutenberg, en honor al inventor de la imprenta, del cual hay una estatua en el centro de la misma. Además de estar rodeada de bellos edificios, como la Casa de Comercio e Industria de Estrasburgo, en algunas épocas del año se coloca en la plaza un precioso tiovivo, que nosotros tuvimos la suerte de poder ver y que hace las delicias de pequeños y mayores.

Plaza Kleber
La plaza Kleber es la más importante y de mayor tamaño del centro de Estrasburgo y es el corazón de la zona comercial, en la que se montan mercadillos, siendo los más famosos los de navidad. En esta plaza se encuentra la estatua de Jean-Baptiste Kléber, un general que da nombre a la misma, y que alberga una urna funeraria con sus restos. Este es un lugar perfecto para detenernos y hacer algunas compras, antes de seguir con la visita a Estrasburgo.

Place du Marché Aux Cochons de Lait
Otro lugar con mucho encanto es la bonita Place du Marché Aux Cochons de Lait (mercado del cochinillo), a la que se llega desde la catedral por la Rue du Maroquin, y que se encuentra situada al lado del río, donde antiguamente se vendían los lechones (una especialidad culinaria de Alsacia). Hoy en día está llena de bares, tiendas y restaurantes, con preciosas fachadas de entramado de madera.

Otros lugares que no te puedes perder
- Otro de los grandes atractivos del casco histórico de Estrasburgo, es pasear por el Canal du Faux-Rempart o a orillas del río Ill, lo que nos permite apreciar los numerosos puentes que se suceden en estos canales, y disfrutar de las vistas de la ciudad desde alguno de ellos.


- O acercarnos hasta la iglesia de Saint Thomas, situada en la plaza del mismo nombre, dedicada al culto protestante, que es un bello ejemplo de arte gótico alsaciano. En la misma plaza hay una estatua en honor a Albert Schweitzer.


- Otra calle con mucho encanto, llena de tiendas y con vistas al fondo de la fachada principal de la Catedral, es la Rue Mercière, desde la que poder sacar las mejores imágenes de la misma.

- Y como colofón a nuestra visita y otro de los lugares que ver en Estrasburgo, es la preciosa iglesia de San Pablo, situada en la confluencia de dos canales, con el Pont d’Auvergne delante, cuya silueta rematada por dos esbeltas torres gemelas, destaca al fondo del río. Construida a finales del siglo XIX, es de arquitectura neogótica y supuso un hito importante en la historia de la ciudad.

Dónde comer
Para disfrutar en Estrasburgo de una buena comida alsaciana, os recomendamos comer en alguno de los Winstubs, que eran lugares populares donde los productores de vino servían el sobrante de su cosecha, al que acompañaban de pequeños platos tradicionales. Hoy en día se han convertido en tabernas, de ambiente distendido y acogedor, donde probar alguna de las especialidades de la gastronomía alsaciana, como son el Wädele (jamoncito) los Grumbeerekiechle (galletas de patata), los Lewerknepfle (salchichas de hígado), entre otros.
Y por supuesto, Estrasburgo, como buena ciudad francesa, cuenta con una repostería exquisita, ideal para los más golosos.

Nuestro recorrido
- Presa de Vauban
- Puentes Cubiertos
- Petite France
- Catedral de Notre-Dame
- Palacio Rohan
- Plaza Gutenberg
- Plaza Kleber
- Place du Marché Aux Cochons de Lait
- Canal du Faux-Rempart
- Iglesia de Saint Thomas
- Rue Mercière
- Iglesia de San Pablo
Dónde aparcar
- Parkings gratuitos: Parque Orangerie, Parc d l’Étoile o en el barrio de Neudorf.
- Parkings de pago: en la Place Gutenberg hay un parking público que está muy bien, es subterráneo, justo debajo de la plaza, y es un buen lugar para dejar el coche, por la cercanía con los lugares más importantes que ver en Estrasburgo.