Qué ver en Liubliana, capital de Eslovenia

Qué ver en Liubliana, capital de Eslovenia

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En el blog de hoy queremos compartir con vosotros nuestro viaje a Liubliana, capital de Eslovenia y una de las ciudades que más nos han sorprendido, para bien. Cuando uno piensa en en estos países, se le viene a la cabeza la imagen de edificios sobrios y calles sin encanto, pero nada más lejos de la realidad. Liubliana es una ciudad que respira juventud y un ambiente cosmopolita, concienciada con el medio ambiente y amigable con los extranjeros. Caminar por sus calles es un placer para los sentidos. Es bastante llana, fácil de caminar, y a pesar del bullicio estudiantil, no es para nada agobiante.

El casco histórico mantiene una estética cuidada, de edificios bajos y calles adoquinadas, con su castillo destacando en lo alto, y el río Ljubljanica, que lo vertebra, alrededor del cual se suceden bares, terrazas, restaurantes y mercados al aire libre. La noche en Liubliana es para disfrutar de sus terrazas a la orilla del río, sus pubs y restaurantes, todo aderezado con una cuidada iluminación, que es el broche perfecto para terminar el día.

Y como nos ha gustado tanto esta ciudad, en este artículo queremos mostraros los lugares más emblemáticos, y los imprescindibles que ver en Liubliana. No os lo perdáis!

Liubliana
Augustinergasse

Cómo llegar a Liubliana

En nuestro caso viajamos a Liubliana en autobús, procedentes de Trieste (Italia), y decidimos alojarnos varios días en la capital eslovena, que fue nuestro campamento base para conocer el país. La red de autobuses funciona bastante bien, y podéis encontrar billetes a buen precio, como por ejemplo en https://www.flixbus.es/

Nosotros solemos usar mucho esta opción de transporte en nuestros viajes por Europa, ya que suele ser bastante económico y te ofrece la posibilidad de consultar tu billete y la hora prevista de salida por internet, así como hacer cambios o anulaciones (puede que pagando un pequeño suplemento).

Si decidís viajar en avión, podéis volar al aeropuerto Jože Pučnik de Liubliana (LJU), que está situado a unos 25 km de la ciudad. Para el traslado desde el aeropuerto tenéis dos opciones: en taxi o transporte privado, que tarda unos 30 minutos en llegar, y si queréis pagar menos, el autobús, que sale aproximadamente cada hora y os llevará unos 40 minutos, hasta la estación de autobuses de Liubliana.

Consejos

  • La moneda de Eslovenia es el euro, así que no tendréis que cambiar, y los precios son muy similares a los de España.
  • El idioma oficial es el esloveno, aunque también hablan algo de italiano y alemán, pero es fácil entenderse en inglés, sobre todo con la gente más joven y en los lugares turísticos.
  • Al tratarse de un país miembro de la Unión Europea, no es necesario llevar pasaporte, es suficiente con el Documento nacional de identidad.
  • El clima en Liubliana varía mucho durante el año, con inviernos muy fríos y veranos calurosos, por lo que es recomendable visitarla en primavera. En otoño la temperatura también es agradable, pero son meses más lluviosos.
  • Eslovenia cuenta con una buena red de transporte público y es fácilmente accesible desde todos los países vecinos, como Italia, Austria, Croacia y Hungría, con buenas conexiones de carretera y ferrocarril y vuelos diarios, sobre todo en el verano, desde muchas ciudades europeas.
  • En cuanto al roaming, al estar dentro de la Unión Europea, es gratuito (aunque conviene hablar con las compañías telefónicas antes de viajar).

Qué ver en Liubliana

Liubliana es una de las capitales europeas más pequeñas, por lo que si solo disponéis de un día para visitarla, sería suficiente. Eso sí, os recomendamos pasar al menos una noche en la ciudad, ya que como os comentábamos más arriba, el ambiente nocturno es una pasada. Ahora os vamos a enumerar los imprescindibles que ver en Liubliana en un día.

Vistas desde Lindenhof Hill

1. Plaza Presĕren

Comenzamos nuestra visita por el casco histórico de Liubliana, que además es peatonal, con lo cual facilita mucho pasear por él. Nuestra primera parada es la Plaza Presĕren, centro neurálgico de la ciudad. Esta bonita plaza adoquinada, con vistas al castillo, servía originalmente de encrucijada en una de las puertas principales de acceso al casco histórico, y el aspecto que tiene hoy en día se debe a una reconstrucción, que tuvo lugar tras el terremoto del año 1895. En esta plaza, rodeada de edificios de diferentes estilos arquitectónicos, tienen lugar conciertos, mercados y otros eventos.

Plaza-Preseren-Liubliana
Plaza Preseren

En ella se encuentra uno de los pocos edificios que sobrevivió al terremoto, la iglesia de la Anunciación, que destaca por el color de su fachada.

Iglesia-de-la-Anunciación-Liubliana
Iglesia de la Anunciación

Y justo enfrente, el Puente Triple, o Tromostovje, en esloveno, que cruza el río Ljubljanica, y une el casco histórico medieval con la ciudad moderna. Son tres puentes en uno, los de los laterales son peatonales y el del centro para el tráfico rodado y que en el siglo XIX sustituyó a otro de madera, que tuvo mucha importancia en la época medieval. Los otros dos se construyeron en el primer tercio del siglo XX.

Este puente es una de las estampas más bonitas de la ciudad, donde querréis hacer un millón de fotografías, y de noche se ilumina, dándole a esta zona un encanto muy especial. Los dos puentes peatonales descienden hacia las terrazas situadas a ambas orillas del río, llenas de bares, pubs y restaurantes, y adornadas con árboles, que le dan al conjunto un aspecto inigualable.

Puente-triple-Liubliana
Puente triple

2. Mercado central

Nuestra siguiente visita es el mercado central, situado al lado del río, en donde antiguamente existía un monasterio, que también servía de escuela para niñas. El templo, por desgracia, se destruyó en el terremoto del año 1895, y en su lugar se construyó el mercado central, que se inauguró en el año 1940, obra de un famoso arquitecto esloveno.

Es un mercado a cielo abierto, que ofrece una gran variedad de productos del país, así como platos típicos eslovenos ya preparados, una buena opción para probar su gastronomía. También se puede comprar plantas, artesanía, y otros objetos, y resulta muy agradable pasearse por los diferentes puestos, disfrutando de toda la variedad que nos ofrecen. Es, además, uno de los lugares preferidos de los eslovenos para hacer sus compras.

Mercado-central-Liubliana
Mercado central

3. Plaza Mestni

Después de cruzar el Puente Triple, llegamos a otra de las plazas más bonitas de la ciudad, la plaza Mestni. Es una plaza alargada, en cuyo centro se encuentra la Fuente Robba, un monumento de estilo barroco, de mediados del siglo XVIII, que se inspiró en la fuente de la Plaza Navona, en Roma. Se sitúa alrededor de un obelisco, y las tres figuras que la adornan representan los tres ríos más importantes del lugar.

En esta plaza también destaca el Ayuntamiento, un edificio de tres plantas, con soportales de piedra y arcos de medio punto, en cuya parte superior cuenta con una pequeña torre del reloj.

Mestni-Trg-Liubliana
Mestni-Trg
Plaza-Mestni-Liubliana
Ayuntamiento de Liubliana

Seguimos paseando y a pocos metros llegamos a la Catedral de San Nicolás, situada en la plaza San Cirilio y San Metodio, muy cerca también del mercado central. Según dicen, en el lugar donde se encuentra existía otro templo mucho más antiguo, que se habría levantado hacia el siglo XIII, y que fue destruido por un incendio.

La catedral actual es de arquitectura barroca y comenzó a construirse a principios del siglo XVIII, finalizando las obras tan solo cinco años después. Es de culto católico, y en ella destacan las cúpulas verdes de sus torres gemelas y la puerta de bronce, que representa los más de mil años de historia que tiene el catolicismo en el país.

4. Castillo de Liubliana

Después de callejear por las calles aledañas al río, decidimos ir a visitar el Castillo de Liubliana, que es uno de los símbolos más importantes de la ciudad. Se encuentra situado en una pequeña colina, que ya fue poblada en la Edad de Bronce. En la época romana Liubliana se encontraba bajo el dominio de este imperio, que estableció en esa colina un puesto militar. Posteriormente, en la edad media, la familia Breze Saleski adquiere esos terrenos y construye una mansión-fortaleza, que fue cambiando de propietarios, según quien fuera la familia más poderosa del momento.

Con la invasión turca, se reforzaron los muros exteriores y pasó a convertirse en un lugar para uso militar. En 1815, cuando los austriacos recuperaron la ciudad, lo convirtieron en prisión, y siguió conservando esta función hasta que a principios del siglo pasado el alcalde de la ciudad lo compró y lo utilizó para albergar a las personas que no tenían un hogar.

¿Cómo subir al castillo?

Para subir al Castillo de Liubliana existen varias formas. Aquellos que no quieran o no puedan caminar, pueden optar por subir y bajar en funicular, y se puede comprar la entrada conjunta para este transporte y el castillo, por unos 20 euros.

Si viajáis con niños, otra alternativa es un tren turístico, que partiendo del Ayuntamiento, recorre varias calles y sube al castillo. En nuestro caso optamos por subir dando un paseo, que nos llevó unos 10 o 15 minutos, y bajamos en funicular, para probar la experiencia.

Os dejamos aquí el enlace a la página web, para consultar precios y horarios: https://www.turismoeslovenia.es/castillo-de-ljubljana/

Castillo-Liubliana
Castillo de Liubliana
Castillo de Liubliana
Castillo de Liubliana

Desde el castillo las vistas de la ciudad son impresionantes, y cuenta también con una cafetería con una bonita terraza. Y si os gusta probar algo distinto, tenéis un Escape Room, en el que tendréis que resolver 5 desafíos, que os permitirán descubrir algunos aspectos de la historia de la ciudad, y que terminará salvando al dragón. La duración es de una hora y pueden jugar entre dos y cuatro personas.

Subida-castillo-Liubliana
Subida al castillo

5. Metelkova-Mesto

Un poco alejado del centro, a unos 15 minutos andando, llegamos al barrio más underground de Liubliana, Metelkova-Mesto. El lugar en el que se encuentra eran los edificios de un antiguo cuartel militar del ejército esloveno de la vieja Yugoslavia, pero a los que han dado un uso muy distinto al original.

Hoy en día estas edificaciones se han convertido en galerías de arte, salas de conciertos, bares y discotecas, donde los artistas han dado rienda suelta a su imaginación, creando decorados que parecen salidos de una pesadilla, o de una película de terror. También encuentran espacio aquí para pintar grafitis, y en definitiva se ha convertido en un lugar que da cabida a todo tipo de artistas, un espacio cultural y de ocio, que no os dejará indiferentes.

A pesar de su aspecto tosco y medio en ruinas, y de la estética un poco tétrica, es un lugar seguro, que por la noche se transforma, con bares y discotecas donde pasar un buen rato.

Metelkova-Mesto-Liubliana
Metelkova Mesto
Metelkova-Mesto-Liubliana
Metelkova-Mesto

6. Parque Tivoli

De vuelta de Metelkova-Mesto decidimos visitar el parque Tivoli, el más grande y bonito de la ciudad. Cuenta con 5 km cuadrados de extensión, y está dividido en diferentes zonas, separadas entre sí por la distinta vegetación. Es un lugar ideal para hacer deporte, andar en bici o pasear tranquilamente, y no está lejos del centro. Cuenta con varias instalaciones deportivas, y por supuesto, fuentes, jardines, obras de arte e incluso exposiciones itinerantes.

También se encuentran dentro del parque algunos edificios importantes, como el Museo Nacional de Historia Contemporánea o el Centro Internacional de Artes Gráficas, así como el Zoológico de la ciudad. Cada rincón es más bonito que el anterior, y seguro que os apetecerá sacar un montón de instantáneas de ese increíble lugar.

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Parque Tivoli
Parque-Tivoli-Liubliana
Fontana Rondo, Parque Tivoli
Parque-Tivoli-Liubliana
Exposición parque Tivoli

7. Otros lugares interesantes

A pesar de que Liubliana es una ciudad pequeña, que se recorre fácilmente en un día, hay muchos lugares interesantes que conocer. De vuelta en el centro, en el río Ljubljanica, existen otros dos puentes más que no os podéis perder:

  • Uno de ellos es un puente peatonal, lleno de candados, que se encuentra justo en medio del puente triple.
  • Otro puente emblemático de la ciudad es el Puente de los dragones. Éste se construyó en el lugar donde antes había otro puente de madera, llamado de los carniceros, que quedó dañado en el terremoto de Liubliana. El puente de los dragones se construyó a principios del siglo pasado y fue uno de los primeros puentes de hormigón armado de Europa y el primero en la capital eslovena. Aunque al principio fue bautizado con el nombre de puente del Jubileo, pronto fue sustituido por puente de los dragones, por las estatuas que se encuentran en los extremos del mismo.
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Puente de los dragones

Otra de las plazas más bonitas de Liubliana es la Plaza del Congreso, y se encuentra en la otra orilla del río. Con vistas al castillo de fondo, está rodeada de importantes edificios, como el de la Universidad o el de la Orquesta Filarmónica de Eslovenia. En esta amplia plaza, de forma rectangular, han tenido lugar algunos acontecimientos muy importantes para la ciudad, como la proclamación de la independencia de Eslovenia en el año 1918.

Plaza-del-congreso-Liubliana
Plaza del Congreso
Universidad-Liubliana
Universidad

Callejeando por Liubliana nos encontramos con una pequeña plaza, llena de tiendas y alguna cafetería, la Stari Trg, que también es peatonal y está adoquinada, y tiene mucho encanto.

Otros edificios interesantes para visitar son el edificio de la Ópera de Liubliana o la pequeña y coqueta iglesia de San Cirilo y Metodio, que está muy cerca del parque Tivoli.

Ópera-de-Liubliana
Ópera de Liubliana
Sts-Cyril-and-Methodius-Church-Liubliana
Iglesia de San Cirilo y Metodio

8. Café Neboticnik

Como colofón a nuestra visita a Liubliana, quisimos verla desde las alturas, para lo cual nos dirigimos al famoso Café Neboticnik, que está situado en la última planta del edificio del mismo nombre. Cuenta con una amplia terraza, desde la que contemplar el atardecer en la ciudad, destacando a lo lejos el castillo de Liubliana.

En su momento, cuando se construyó en el año 1933, era el edificio más alto del reino de Yugoslavia, el noveno rascacielos más alto de Europa, y el edificio residencial más alto del viejo continente. Hoy en día es sobre todo un lugar dedicado a los negocios, aunque las plantas superiores son residenciales, y se ha convertido en una visita imprescindible, desde cuya azotea podremos disfrutar de unas vistas inigualables de la ciudad.

Liubliana de noche

Como os decíamos al principio de este artículo, si visitáis Liubliana tenéis que pasar, al menos, una noche en la ciudad, ya que el ambiente nocturno fue una de las cosas que más nos gustó y disfrutamos. Aunque no somos muy aficionados a trasnochar, no pudimos resistirnos al ambiente tan agradable y ameno que se respiraba en las calles con la puesta de sol.

Las terrazas situadas a orillas del río y en las calles aledañas estaban llenas de pubs y restaurantes, y la iluminación, sumada a la buena temperatura, hacía que no tuviéramos ninguna prisa por volver al hotel, a pesar de que estábamos bastante cansados.

Se nota que Liubliana es una ciudad de ambiente universitario, pero había también gente de todas las edades, disfrutando de un buen cóctel y de buena música. Los puentes estaban iluminados en verde y contrastaban con el fondo oscuro del río, haciendo muy apetecible también el paseo de vuelta al hotel. Un broche perfecto para una ciudad que nos dejó muy buen sabor de boca.

Lago Bled y cueva de Postojna

Nosotros aprovechamos nuestra estancia en Liubliana para conocer un poco más de Eslovenia.

Una de las excursiones que os recomendamos es visitar el lago y el castillo Bled, un lugar de ensueño, que parece sacado de un cuento. El lago es navegable y en los alrededores tenéis una gran variedad de actividades, para todos los gustos, incluido un tobogán gigante que baja por la ladera de la montaña. Podéis ir en transporte público, que tarda una hora y cuarto, aproximadamente, o contratar la excursión en https://www.getyourguide.es/ o en https://www.civitatis.com/es/liubliana/, entre otras páginas web.

Lago-Bled-Eslovenia
Lago Bled

Otra visita que no os podéis perder, es la cueva de Postojna y el castillo de Predjama.

La cueva de Postojna es la cueva más grande de la región del Carso, la más visitada en Europa. Tiene un total de 24 km de galerías, aunque solo 5 de ellos están abiertos al público. Parte del recorrido se hace en tren, y otra parte a pie, pudiendo admirar por el camino formaciones de estalactitas y estalagmitas impresionantes.

Y para completar el día, también podéis acercaros al Castillo de Predjama, que está situado en un entorno natural de gran belleza.

Desde Liubliana es posible ir en transporte público, aunque para llegar de la cueva al castillo puede que tengáis que contratar un taxi. Otra opción es contratar alguna de las excursiones combinadas que ofrecen páginas web como https://www.getyourguide.es/ o https://www.civitatis.com/es/liubliana/, entre otras.

Cueva-de-Postojna-Eslovenia
Cueva de Postojna

Nuestro recorrido

  • Plaza Presĕren
  • Mercado central
  • Plaza Mestri
  • Castillo de Liubliana
  • Metelkova Mesto
  • Parque Tivoli
  • Puente de los dragones
  • Plaza del Congreso
  • Plaza Stari Trg
  • Ópera de Liubliana
  • Iglesia de San Cirilo y Metodio
  • Café Neboticnik