Qué ver en Tallin, Estonia: guía completa

Qué ver en Tallin, Estonia: guía completa

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Tallin, la capital de Estonia, es una mezcla perfecta entre historia medieval y espíritu explorador, ubicada en el norte de Europa, a orillas del mar Báltico. Justo frente a Finlandia, esta ciudad sorprende con sus murallas antiguas, sus torres de vigilancia y sus callejones, que invitan a perderse. Caminar por su casco antiguo es como viajar en el tiempo, pero basta con girar una esquina para encontrar barrios alternativos, cafés ocultos y arte urbano vibrante. Ideal para viajeros que buscan más que una postal bonita, Tallin es una puerta a lo desconocido del Báltico, donde cada rincón guarda una historia y cada paso es parte de la aventura.

Por eso, en este blog queremos mostraros qué ver en Tallin Estonia, para que no os perdáis nada.

Mirador-de-Kohtuotsa-Tallin
Mirador de Kohtuotsa

Como llegar

Llegar a Tallin es más fácil de lo que imaginas, ya sea por aire, tierra o carretera. Esta encantadora capital báltica está bien conectada con otras ciudades europeas, especialmente con sus vecinas Riga, Vilna y Helsinki. Tanto si prefieres volar, viajar en autobús, conducir por la Vía Báltica o incluso cruzar desde Finlandia en ferry, Tallin te espera con los brazos abiertos y una historia que empieza desde el primer kilómetro del viaje.

Cómo llegar a Tallin en avión

Tallin cuenta con el Aeropuerto Lennart Meri (TLL), situado a solo 4 km del centro de la ciudad. Es la forma más rápida y cómoda de llegar, especialmente desde otras capitales europeas.

  • Vuelos directos desde ciudades como Helsinki, Estocolmo, Riga, Berlín, Frankfurt, Londres y Varsovia.
  • Desde España, se puede volar con escala (habitualmente vía Frankfurt, Riga o Estocolmo).
  • El aeropuerto está muy bien conectado con el centro mediante tranvía (línea 4), autobús o taxi.

Cómo llegar a Tallin en tren

Estonia no tiene una red ferroviaria internacional muy desarrollada, pero hay opciones:

  • Desde Rusia (San Petersburgo o Moscú): operan trenes de la compañía GoRail, aunque el servicio puede estar limitado por razones políticas o fronterizas.
  • No hay trenes directos desde Letonia o Lituania actualmente, pero se puede hacer parte del trayecto en tren y combinarlo con autobús.

La estación central de trenes de Tallin se llama Balti Jaam, ubicada junto al casco antiguo.

Cómo llegar a Tallin en autobús

El autobús es una opción económica y popular para moverse entre países bálticos o desde Europa del Este.

  • Empresas como Lux Express, Ecolines y FlixBus conectan Tallin con Riga, Vilna, San Petersburgo, Varsovia, Berlín y más.
  • Desde Riga (Letonia): el trayecto dura unas 4h 30 min.
  • Desde Vilna (Lituania): unas 8h.
  • Desde San Petersburgo: aprox. 7-8h, si está habilitado el paso fronterizo.

La estación de autobuses está bien conectada con el centro (a unos 10-15 min en tranvía o taxi).

Cómo llegar a Tallin en coche

Viajar en coche es ideal si quieres explorar los países bálticos a tu ritmo.

  • Desde Riga: 310 km (unas 4h por la E67, conocida como Via Baltica).
  • Desde Vilna: 600 km (unas 7-8h).
  • Desde San Petersburgo: 370 km, pero verifica el estado de las fronteras antes de planear esta ruta.
  • Las carreteras principales están en buen estado, y hay estaciones de servicio frecuentes.

Importante: Para entrar en Estonia en coche, asegúrate de tener la documentación del vehículo, seguro válido y, si usas coche de alquiler, que esté autorizado para cruzar fronteras.

Consejos de viaje

Moneda: La moneda del país es el euro, así que no tendréis que preocuparos por el tipo de cambio. En cuanto a los precios, son similares a los de España. Se puede pagar con tarjeta en casi todos los establecimientos, aunque siempre conviene llevar algo de efectivo disponible.

Idioma: el idioma oficial es el Estonio, pero casi todo el mundo habla inglés, incluso los niños, así que no tendréis ningún problema en comunicaros.

Documentación: al estar dentro de la Unión Europea, basta con llevar DNI o pasaporte en vigor.

Roaming: Eslovaquia se encuentra dentro del área Schengen , por lo que el roaming es gratuito. De todas formas, es conveniente ponerse en contacto con vuestra compañía telefónica antes de viajar, para que os lo confirmen.

Un poco de historia

Tallin, la actual capital de Estonia, tiene una historia que se remonta al siglo XIII, cuando fue fundada como un puerto estratégico por los daneses. Su posición en el mar Báltico la convirtió en un importante centro comercial de la Liga Hanseática, lo que dejó huella en su impresionante casco antiguo medieval. A lo largo de los siglos, Tallin pasó por manos suecas, rusas y soviéticas, cada etapa marcando su arquitectura y carácter. Tras recuperar la independencia en 1991, la ciudad ha sabido conservar su herencia histórica, mientras se transforma en una capital moderna, vibrante y tecnológicamente avanzada.

La bandera de Estonia tiene tres franjas de colores: azul, negro y blanco. El azul simboliza el cielo, el mar, los lagos y el color de la flor nacional (el aciano), así como la lealtad a las ideas nacionales. El negro es el color de la tierra y las chaquetas nacionales y representa también las penalidades del pueblo estonio. Por último, el blanco es el color de la pureza, la libertad y la esperanza de un futuro mejor

Bandera-de-Estonia
Bandera de Estonia

Qué ver en Tallin

Tallin es la capital y ciudad más grande de Estonia, con una población aproximada de 450,000 habitantes, concentrando casi un tercio de la población del país. Su economía está impulsada por sectores como la tecnología, el turismo, la industria marítima y los servicios financieros. Tallin es conocida como una de las capitales digitales más avanzadas del mundo, con un sistema de gobierno electrónico muy desarrollado. Además, la ciudad destaca por su casco antiguo medieval, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y su ambiente cosmopolita que combina historia y modernidad.

Eso sí, aunque Tallin se puede conocer en un día, merece la pena pasar, al menos, una noche, para disfrutar su ambiente nocturno, su tenue iluminación y las vistas del atardecer desde sus miradores (de los que os hablaremos un poco más adelante).

Vanaturu-Kael-Tallin
Vanaturu Kael

Curiosidad: El pasado de Estonia es dramático, ya que las pérdidas en la Segunda Guerra Mundial se encuentran entre las más altas de Europa. Suponen un porcentaje bastante superior al de la mayoría de los demás países, salvo Polonia, Lituania, Letonia o Bielorrusia. Alrededor de otro 10 % de la población fue deportada posteriormente a campos de trabajo soviéticos

A continuación, vamos a hablaros de los lugares imprescindibles que ver en Tallin:

1. Viru Gate

La ciudad de Tallin sufrió muchas invasiones a lo largo de su historia. Es por eso que decidieron construir un sistema de murallas, para proteger a sus ciudadanos, alejando a sus posibles invasores. Dentro de estas fortalezas se encontraba lo que hoy se conoce como Barrio Antiguo, que vamos a mostraros en este blog. Aunque de las antiguas murallas apenas queda nada en pie, ya que fueron demolidas en 1880, todavía se conserva una de las puertas de acceso a la ciudad amurallada, Viru Gate. Flanqueada por dos torres con tejado rojo, es uno de los lugares más turísticos del casco antiguo de Tallin. En sus alrededores se puede encontrar gran variedad de tiendas, cafeterías y restaurantes, siendo una zona muy animada y visitada por turistas y locales.

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Viru Gate
Viru-Gate-Tallin
Viru Gate
Murallas-Tallin
Murallas Tallin

2. Pasaje de Santa Catalina

El Pasaje de Santa Catalina (Katariina Käik) es uno de los rincones más encantadores y mágicos del casco antiguo de Tallin. Esta estrecha callejuela medieval conecta la iglesia de Santa Catalina con el convento de San Brígido, y está rodeada de talleres de artesanos locales que producen joyería, cerámica y vidrio. Pasear por el pasaje es como retroceder en el tiempo, gracias a sus arcos de piedra, murallas antiguas y faroles que iluminan el recorrido. Es un lugar perfecto para descubrir el arte tradicional estonio y vivir la esencia medieval de la ciudad, lejos del bullicio turístico.

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Pasaje de Santa Katalina
Pasaje-de-Santa-Katalina-Tallin
Pasaje de Santa Katalina
Pasaje-de-Santa-Katalina-Tallin
Pasaje de Santa Katalina

3. Raekoja Plats (Plaza del Ayuntamiento)

La Plaza del Ayuntamiento (Raekoja Plats) es el corazón vibrante del casco antiguo de Tallin. Esta plaza medieval, rodeada de coloridos edificios góticos y renacentistas, ha sido durante siglos punto de encuentro y mercado. En el centro destaca el impresionante Ayuntamiento, una joya arquitectónica construida en el siglo XIV, con su elegante torre de 64 metros, coronada por un viejo guerrero de viento llamado “Vana Toomas”. El edificio es uno de los pocos ayuntamientos góticos bien conservados en Europa y hoy alberga exposiciones y eventos culturales.

La plaza se llena de vida especialmente en Navidad, con su famoso mercado navideño.

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Plaza del ayuntamiento
Plaza-del-ayuntamiento-Tallin
Plaza del Ayuntamiento
Plaza-del-ayuntamiento-Tallin
Plaza del ayuntamiento de noche
Plaza-del-Ayuntamiento-Tallin
Plaza del ayuntamiento de noche
Ayuntamiento-de-Tallin

En Raekoja Plats se encuentra la La Farmacia del Ayuntamiento de Tallin, que es la farmacia más antigua de Europa que ha operado ininterrumpidamente en las mismas instalaciones. Se menciona por primera vez en los registros municipales en 1422. A lo largo de su larga historia, muchos hombres respetables han ejercido como farmacéuticos aquí. Un honor especial corresponde a la familia Burchart, que trabajó en la farmacia durante diez generaciones. Actualmente, junto a la farmacia hay un museo donde se puede aprender sobre la historia y los métodos de curación medievales.

Farmacia-Plaza-Ayuntamiento-Tallin
Farmacia plaza ayuntamiento
Farmacia-del-Ayuntamiento-Tallin
Farmacia plaza ayuntamiento

Al lado de la Farmacia del Ayuntamiento de Tallin hay un pequeño y pintoresco pasaje, llamado Saiakang, al final del cual hay una pequeña casita roja. Un rincón muy «instagrameable«.

Saiakang-Tallin
Saiakang
Saiakang-Tallin
Saiakang

4. Iglesia de San Nicolás


Muy cerca de la Plaza del Ayuntamiento hay un pequeño parque llamado Harju Street Park, donde se encuentra la Iglesia de San Nicolás.

La Iglesia de San Nicolás (Niguliste kirik) es uno de los templos más emblemáticos de Tallin. Fundada en el siglo XIII por comerciantes alemanes, combina elementos románicos y góticos. Aunque fue gravemente dañada durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, ha sido restaurada y hoy funciona como museo y sala de conciertos. En su interior se conserva la famosa pintura “La Danza de la Muerte”, del maestro Bernt Notke, una obra única del arte medieval nórdico. La iglesia ofrece una acústica excelente y es sede de recitales de órgano, lo que la convierte en un espacio cultural imprescindible en la ciudad.


La entrada es gratuita y abre de martes a domingo, de 10:00 a 17:00.

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Iglesia de San Nicolás
Iglesia-de-San-Nicolás-Tallin
Iglesia de San Nicolás de noche

5. Plaza de la Libertad

La Plaza de la Libertad (Vabaduse väljak) es un amplio espacio que se encuentra ubicado en el emplazamiento de un antiguo bastión sueco, frente a la puerta Harju, demolida a mediados del siglo XIX. Con el paso del tiempo, la plaza se ha ido transformando, construyéndose en 1867 la Iglesia de San Juan , en el espacio donde antes e celebraba el mercado de heno. Durante la ocupación soviética esta plaza, que empezó a llamarse de la libertad, fue escenario de numerosos desfiles militares. Hoy en día, la plaza alberga la Columna de la Victoria de la Guerra de Independencia, inaugurada el 23 de junio de 2009, en memoria de los caídos en la Guerra de Independencia de Estonia.

Parece ser que esta cruz, de grandes dimensiones y que se ilumina de noche, no gustó mucho a los habitantes de Tallin, por el elevado coste de la obra y porque consideraban que era demasiado ostentosa.

Plaza-Vadaduse-Tallin
Cruz plaza Vabaduse
Plaza-Vabaduse-Tallin
Cruz plaza de la libertad

6. Jardín del rey Danés

Para llegar a este parque desde la Iglesia de San Nicolás, hay una estrecha y empinada calle, llamada Lühike jalg, que nos conduce a la Lühike jalg Gate, una puerta de madera que atraviesa la muralla.

Muy cerca de esta puerta, situado en una ladera cerca de la colina de Toompea, se encuentra un pintoresco lugar, el Jardín del Rey Danés. Este parque, que es un excelente mirador de la ciudad vieja, tiene un aire de misterio, sobre todo por las estatuas de tres monjes situados junto a la muralla que lo rodea. El jardín, al que se accede por un pasadizo, dispone de bancos, en los que, en ocasiones, se puede ver a músicos ambulantes, como en nuestro caso, que crean una atmósfera muy particular.

Cada 15 de junio este lugar se convierte en el centro de las celebraciones del Dannebrog, el día de la bandera de Dinamarca. Sus orígenes se remontan a la edad media, y en torno a esta bandera hay una curiosa leyenda:

Cuenta la leyenda que, en este mismo jardín, se creó la bandera de Dinamarca. En el año 1219 las tropas danesas estaban muy cerca de perder una batalla, cuando los cielos se abrieron y apareció una bandera roja con la cruz blanca. Desde su aparición, el curso de la batalla cambió a su favor, y acabaron ganándola. Eso les permitió establecer su dominio sobre el norte de Estonia durante más de un siglo. Por eso, el rey Valdemar II ordenó construir este jardín, como símbolo de su dominio.

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Jardín del rey Danés
Jardín-del-Rey-Danés-Tallin
Jardín del Rey Danés
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Jardín del rey danés de noche

7. Catedral de Alejandro Nevski


Tras visitar la Iglesia de San Nicolás, subimos para ver uno de los monumentos más importantes de Tallin, la catedral de Alejandro Nevski. Situada en la colina de Toompea, fue construida en 1900 durante la ocupación rusa. Esta imponente iglesia ortodoxa destaca por sus cúpulas en forma de cebolla y su elaborada decoración interior. Dedicada al príncipe ruso Alejandro Nevski, fue erigida como símbolo del poder imperial sobre Estonia, lo que generó cierta controversia histórica. Hoy, sin embargo, es un importante centro religioso y una atracción turística muy visitada. Su interior alberga impresionantes iconos, mosaicos y un conjunto de campanas que suenan a diario, creando una atmósfera única.

Catedral-de-Alexander-Nevski
Catedral de Alexander Nevski
Catedral-de-Alexander-Nevski-Tallin
Catedral de Alexander Nevski
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Catedral de noche

8. Castillo de Toompea

El Castillo de Tallin está ubicado sobre la colina de piedra maciza de Toompea. El nombre de dicha colina fue uno de los nombres de Tallin durante los tiempos de la Estonia danesa, en los siglos XIII y XIV. Su origen se remonta al siglo IX, aunque la estructura actual combina elementos medievales y barrocos, resultado de múltiples reformas. Durante la Edad Media, fue una fortaleza danesa y más tarde sede de la administración sueca y rusa. En la actualidad, dentro del palacio barroco, reconocible por su fachada rosa, se encuentra la sede del Parlamento de Estonia (desde la parte baja de la colina aún pueden verse restos del castillo original).

La entrada es gratuita y se realizan visitas guiadas.

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Castillo de Toompea
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Castillo de Toompea

Curiosidad: el gobierno de Estonia es Laico y, además, su territorio es uno de los menos religiosos del mundo. Un gran porcentaje de la población se considera atea y no practica ningún culto. A pesar de ello, desde el siglo XVI es un país con predominio protestante, siendo la segunda confesión mayoritaria la ortodoxa.

Después de visitar el Castillo de Toompea, seguimos nuestro recorrido y llegamos a uno de los miradores con mejores vistas de la ciudad. Se trata del Mirador de Kohtuotsa, que ofrece unas de las vistas más bellas de casco antiguo, con los campanarios asomando entre los tejados rojos. Y al fondo, la bahía de Tallin, donde cada día llegan los ferris desde Helsinki, cargados de finlandeses en busca de diversión.

Mirador-de-Kohtuotsa-Tallin
Mirador de Kohtuotsa
Mirador-de-Kohtuotsa-Tallin
Mirador de Kohtuotsa

Otro interesante mirador es el de Patkuli. Siguiendo nuestra visita por las estrechas calles del casco histórico de Tallin, llegamos a este mirador, otro excelente lugar para contemplar los tejados de la ciudad, con el mar al fondo. Aquí, al atardecer, suele haber músicos callejeros, que unidos a las preciosas vistas, crean un momento mágico, que no os podéis perder.

Desde el mirador parten unas escaleras, que os llevan a un bonito parque situado en la parte exterior de la muralla.

Escaleras-Patkuli-Tallin
Escaleras Patkuli
Mirador-de-Patkuli-Tallin
Mirador Patkuli
Mirador-Patkuli-Tallin
Mirador Patkuli

9. Plaza de las Torres (Tornide Valjak)

Bajando por las escaleras que parten del mirador Patkuli, llegamos a un bonito parque, conocido como Plaza de las Torres (Tornide väljak), que recibe su nombre debido a los torreones de la muralla que se divisan desde este lugar. Además, desde aquí también se pueden ver varias torres de iglesias cercanas. En la Edad Media, el lugar se conocía como el «pasto del convento» (nunnakoppel) porque pertenecía al convento que se encontraba en uno de los edificios cercano.
Hoy en día, la antigua zona verde y florida se ha convertido en un hermoso y sombrío parque, declarado zona de protección natural. En verano aquí se celebran varios eventos y exposiciones al aire libre.

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Towers’ square
Tower's-square-Tallin
Towers’ square
Interior catedral de San Marcos

10. Iglesia de San Olaf

La Iglesia de San Olaf una de los templos más emblemáticos de la ciudad. Construida originalmente en el siglo XIII, su arquitectura gótica ha sido modificada a lo largo de los siglos, pero sigue conservando su esencia medieval. Lo que más destaca de la catedral es tu esbelta torre, de 124 metros de altura, que cuenta con un mirador con vistas a la ciudad. Pero esta no es la altura original, ya que entre los años 1549 y 1625, llegó a ser la torre más alta del mundo, con 154 metros de altura. No obstante, debido a los numerosos incendios sufridos (la mayoría de ellos ocasionados por el impacto de rayos), se fueron restando metros a la torre, hasta alcanzar su altura actual. La entrada a la iglesia es gratuita, pero para subir a la torre hay que pagar una pequeña entrada.

En torno a la construcción de esta iglesia hay una curiosa leyenda, que aparece reflejada en una pintura mural en uno de sus laterales, y que os narramos a continuación.

Leyenda: cuenta la leyenda que, a mediados del siglo XIV, Tallin buscaba convertirse en una importante ciudad portuaria. Para ello, los nobles decidieron construir la iglesia más alta del mundo, para que pudiera ser divisada desde el mar, atrayendo más comerciantes a la ciudad. Pero había una maldición que aseguraba la muerte de aquel que terminase su construcción, por lo que nadie quería hacer ese trabajo. Hasta que apareció un desconocido que pidió una gran cantidad de dinero para realizar la obra. Como la ciudad no podía pagar esta gran suma de dinero, el constructor les dijo que si conseguían averiguar su nombre antes de terminar la obra, les perdonaría la deuda. Como pasaba el tiempo y no conseguían averiguarlo, decidieron enviar a un espía a su casa, que escuchó a su mujer cantarle a su hijo una canción de cuna: «Duerme, mi bebé, duerme, Olev llegará pronto a casa con el oro suficiente para comprar la luna». Con el misterio resuelto, cuando el constructor estaba a punto de terminar la obra, colocando la cruz sobre la torre, le gritaron desde abajo: «¡Olev, la cruz está torcida!». Al escuchar su nombre, éste se asustó y cayó al suelo, saliendo de su boca un sapo y una culebra, que indicaban que había hecho un pacto con los poderes oscuros para terminar la iglesia.

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Iglesia San Olaf
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Torre iglesia San Olaf

Junto a la iglesia de San Olaf hay un edificio, que en principio no dice nada, pero en cuyo interior se encontraban las prisiones de la KGB durante la ocupación soviética. Según parece, hoy en día es posible visitarlas por dentro, aunque nosotros no lo hicimos.

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Antiguas prisiones KGB

11. Hotel Viru

Justo enfrente de la Viru Gate, ya en la parte moderna de la ciudad de Tallin, podemos ver un alto edificio, el Hotel Viru. Aunque por fuera no tiene nada de particular, en su interior guarda una interesante historia, relacionada con la época de la ocupación soviética.

Antes de la caída del telón de acero, todas las personalidades internacionales de paso por la ciudad se alojaban en este hotel de 22 pisos, solo que, en realidad, tenía 23. El último de ellos acogía las «oficinas ocultas» de la KGB, desde donde se vigilaba a los huéspedes más influyentes del hotel. Cuenta la leyenda que en su interior había más micrófonos que toallas. Con el cambio de orientación política, los agente de inteligencia soviética se marcharon de forma precipitada, dejando un buen número de instrumentos de espionaje.

Hoy en día, esos aparatos forman parte de una exposición permanente que se ha instalado en la última planta del hotel, convirtiéndola en un interesante museo sobre el servicio secreto soviético. Además, gracias a su altura, cuenta con un mirador con vistas a la ciudad.

Os dejamos aquí la página web para que podáis adquirir vuestra entrada al museo: https://viru.ee/en

Hotel-Viru-Tallin
Hotel Viru

CURIOSIDAD CINEMATOGRÁFICA: En tiempos soviéticos, la televisión occidental era una de las muchas cosas prohibidas por las autoridades. Sin embargo, la escasa distancia geográfica y las exageradamente grandes antenas del país vecino, Finlandia, hacían que muchos hogares de la capital sí pudieran sintonizar, con discreción, los canales finlandeses. Algunos estonios se enteraban de la programación pocos días antes, a través del boca a boca, que reproducía la información de las revistas televisivas. En 1987, esta circunstancia técnica hizo de Tallin el Perpignan de la sociedad estonia. La emisión de la película erótica Emannuelle, un acontecimiento impensable para el espectador de la URRS, congregó a enormes grupos de personas ante el televisor, de los afortunados hogares cercanos a este mirador. En las calles había coches de más, procedentes de todos los puntos del país, y personas de menos. Como en una final de la Champions. Un acontecimiento que aún recuerdan a día de hoy los más nostálgicos.

12. Crucero a Helsinki

Si estáis en Tallin y tenéis algún día libre, una buena opción es coger un ferry hasta Helsinki, la capital finlandesa. Situada a tan solo dos horas, es una excelente opción para conocer esta bonita ciudad. Además, el ferry dispone de todas las comodidades, con varios salones, zona de juegos, bares e incluso camarotes, para los que quieran descansar durante el trayecto. Existen varias compañías que realizan esta ruta, así que os dejamos aquí información, por si queréis contratar alguno de estos viajes: https://www.directferries.es

Crucero-Helsinki-Tallin
Crucero Finlandia Tallin

Os dejamos, a continuación, un enlace a nuestro vídeo de Youtube, en el que os hablamos de este trayecto.

Gastronomía típica

La gastronomía de Estonia se caracteriza por platos sencillos y contundentes, influenciados por el clima frío y las tradiciones agrícolas. Sus platos más destacados son: el Mulgikapsad, carne de cerdo con col y patatas; Silgusoust, arenques con tocino y crema; Sült, carne de cerdo con mermelada de espliego; pirukas, unos pasteles rellenos de carne con zanahoria y col, fritos o al horno; Seljanka, una sopa con jamón, salchichas y patatas, o el Kisell, dulce macerado con zumo de frutas o leche. 

En cuanto a las bebidas, es bastante popular la cerveza. Las más conocidas son la saku y la saare, aunque sin duda el licor más típico es el llamado Vana Tallin, dulzón, con un ligero sabor a ron y bastante fuerte (aunque lo hay de diferentes graduaciones).

Comida-Tallin
Comida Tallin

Dónde comer

En Tallin tenéis una gran variedad de restaurantes de todo tipo, desde los más tradicionales, a las típicas franquicias que todos conocemos. Pero, si queréis conocer un poco más a fondo esta ciudad, os aconsejamos probar su gastronomía tradicional, que está muy rica. Nosotros comimos en:

  • III Draakon: este restaurante se encuentra en el edificio del Ayuntamiento, justo debajo de los soportales. Se trata de toda una leyenda de Tallin: en cuanto cruzas su puerta, retrocedes a la Edad Media. Aquí el mobiliario, con mesas y sillas de madera, la luz tenue de las velas y las camareras vestidas con atuendos medievales, crean una atmósfera única. Entre sus platos, están muy buenas las empanadillas y la sopa de alce, y también el costillar y el rabo de cerdo. Eso sí, no esperéis cubiertos, en aquella época no existían, y para beber, jarras de barro.
  • Beer House: un local amplio muy bien ambientado, de aspecto rústico, donde tomar una buena cerveza y degustar platos típicos de Estonia. No es demasiado barato, pero merece la pena probar.
  • Mix: cerca del centro tenéis también este restaurante. Es un poco más caro, pero tiene una cocina más elaborada, con platos que mezclan lo tradicional con un toque más vanguardista.
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III Draakon
IIIDraakon-Tallin
III Draakon
Beer-house-Tallin
Beer house

Nuestro recorrido

  • Viru Gate
  • Paseo de Santa Catalina
  • Plaza del Ayuntamiento
  • Farmacia del Ayuntamiento
  • Iglesia de San Nicolás
  • Plaza de la Libertad
  • Jardín del Rey Danés
  • Catedral de Alexander Nevski
  • Castillo de Toompea
  • Mirador Kohtoutsa
  • Mirador Patkuli
  • Towers’ square
  • Iglesia de San Olaf
  • Hotel Viru