Qué ver en Viveiro, Galicia

Qué ver en Viveiro, Galicia

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Viveiro es un municipio de la provincia de Lugo, en Galicia, situado en un enclave de gran belleza, rodeado de naturaleza y playas impresionantes. En pleno mar Cantábrico se encuentra la Ría de Viveiro, enmarcada por la Punta do Faro y la Punto Fuciño do Porco, justo en la desembocadura del río Landro, en un lugar perfecto para los amantes del submarinismo, por la gran variedad de fauna y flora marina, así como de restos de barcos hundidos. Si os gusta la naturaleza, la historia y la buena gastronomía, éste es sin duda un destino ideal.

Su historia se remonta a la Edad de Hierro, como atestiguan los yacimientos arqueológicos celtas existentes en la zona, pero es en la edad media donde Viveiro alcanza mayor relevancia, dejando un increíble legado artístico y cultural, que podemos disfrutar hoy en día, convirtiéndose en una de las villas monumentales mejor conservadas de las Rías Altas Gallegas. Su casco histórico nos sumerge en otra época, con sus calles empedradas y sus edificios civiles y religiosos. Aquí podemos encontrar pequeñas tiendas y comercios, así como bares y restaurantes, donde probar un buen vino o su riquísimo pescado y marisco.

Además de su casco histórico, también es un lugar ideal para disfrutar de las playas cercanas, o de alguno de los tesoros que se esconden en sus alrededores, y que os desvelaremos más adelante. Así que si no queréis perderos nada, seguid leyendo este blog, donde os mostraremos los 10 lugares imprescindibles que visitar en Viveiro. No os lo perdáis!

Viveiro
Viveiro

Qué ver en Viveiro

Para conocer la ciudad de Viveiro es suficiente con un día, incluso puede verse en menos tiempo, pero es recomendable alojarse mínimo un par de días, para poder visitar sus alrededores, disfrutar de sus preciosas playas, o realizar alguna de las rutas que existen en la zona.

La villa medieval de Viveiro fue una ciudad amurallada y un importante puerto comercial, que todavía conserva la esencia de aquélla próspera época. Su casco histórico es peatonal, con calles estrechas y empinadas, cuyos nombres nos recuerdan su pasado gremial.

Puente de la Misericordia

El Puente de la Misericordia, también conocido como Puente Mayor, es un puente de gran tamaño que cruza la ría de Viveiro. Aunque se sabe de su existencia desde el siglo XIII, su reconstrucción comenzó a mediados del siglo XV, durante el reinado de Enrique IV, finalizando un siglo después, en época de Carlos V. De los doce arcos con que contaba en sus orígenes, hoy en día solo se conservan nueve de ellos, debido a las diversas remodelaciones realizadas. Dentro del puente se puede ver una cruz de granito, llamada la «Cruz del Rollo», que hace alusión a un elemento de tortura utilizado en la Edad Media. Al final del puente se encuentra la capilla del Ecce Homo y el Pazo de la Misericordia.

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Puente de la Misericordia
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Ría de Viveiro

Puerta de Carlos V

Viveiro estuvo rodeado por un gran recinto amurallado, que llegó a tener seis puertas y cuatro portillos, de las cuales hoy en día tan solo se conservan tres. Sin duda, la más llamativa es la Puerta de Carlos V, situada justo enfrente del Puente de la Misericordia. Esta puerta comenzó a construirse en el año 1548, sustituyendo otra más antigua y se erigió como homenaje al emperador Carlos V, que eximió de tributos a Viveiro, tras el incendio sufrido en 1540, hasta que la ciudad fuera reconstruida. La puerta presenta tres cuerpos diferenciados, el primero con un arco de medio punto con los escudos de Galicia y Viveiro; el segundo, con el escudo imperial y, coronando el conjunto, una cornisa decorada con troneras y almenas.

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Puerta de Carlos V
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Puerta de Carlos V
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Puerta de Carlos V

Plaza Mayor

Después de atravesar la Puerta de Carlos V nos encontramos con la Calle María Sarmiento, que nos conduce a la Plaza Mayor de Viveiro, donde se encuentra la casa consistorial, un edificio de piedra coronado por un reloj de sol. Esta bonita plaza es el centro neurálgico de la ciudad y está rodeada de edificios con las típicas galerías acristaladas, pintadas de blanco, que tanto abundan en Galicia, así como bares y terrazas donde sentarnos a tomar algo. En la plaza también se encuentra la escultura de Nicomedes Pastor Díaz, un escritor y político viveirense, considerado uno de los mejores poetas del siglo XIX.

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Plaza mayor

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Plaza mayor
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Plaza mayor

Casa de los leones

Después de visitar la Plaza Mayor seguimos callejeando por el casco histórico, y paseando por la Calle Pastor Díaz, nos encontramos con una llamativa fachada, conocida como Casa de los Leones. Ésta pertenece a un suntuoso edificio tardo-renacentista del siglo XVII, hoy desaparecido, y recibe este nombre por los dos grandes leones de piedra que aparecen a ambos lados del escudo de la familia Ponte Prada y Pardo de Lama Andrade, vecinos de Ferrol.

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Casa de los leones

Justo enfrente de la Casa de los Leones hay una calle que nos conduce a una bonita y pequeña plaza, llamada Praciña da Herba.  También es conocida como la «Plaza de los cuatro linajes», debido a que vivían en ella cuatro familias nobles de la villa y antiguamente allí se celebraban los mercados.

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Praciña da Herba

Iglesia de Santa María do Campo

Después de visitar la Plaza Mayor continuamos nuestro recorrido subiendo por la Calle Teodoro Quirós, y llegamos a la iglesia de Santa María do Campo. La iglesia, cuyos orígenes se remontan al siglo XII, es de estilo románico y el templo más antiguo de Viveiro. Tiene planta basilical, con tres naves separadas por columnas de altura y grosor poco frecuentes y cuenta con dos capillas: la de San Gregorio y la de la Virgen del Rosario. Desde el año 1982 está protegida legalmente, considerada Bien de Interés Cultural, formando parte del Conjunto Histórico Artístico del casco antiguo de la ciudad.

 

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Iglesia de Santa María do Campo
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Iglesia de Santa María do Campo
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Iglesia de Santa María do Campo

Convento de las Concepcionistas

Justo enfrente de la Iglesia de Santa María del Campo se encuentra el Convento de las Concepcionistas, de estilo barroco, fundado a principios del siglo XVII y terminado de construir en 1725. Destaca la portada y el portalón de acceso al convento, donde hay un torno donde en el que se pueden comprar repostería. En su interior existe un gran claustro de tres pisos con arcos en la planta baja, construido en el siglo XVIII.

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Convento de las Concepcionistas

Anexa a la entrada a la iglesia del Convento de las Concepcionistas nos encontramos con una curiosa gruta, que es una recreación de la Gruta de Lourdes en Francia. Fue construida en 1925 y llaman la atención los numerosos exvotos de cera ofrecidos en agradecimiento por la curación de las personas y animales enfermos.

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Cueva de Lourdes de Viveiro
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Cueva de Lourdes Viveiro

Puerta do Valado

En uno de los laterales del Convento de las Concepcionistas, hay una callejuela, llamada «Calexa das Monxas» que la separa del pazo urbano de los Sotelo Valledor y que conduce a una de las tres puertas que aún permanecen en pie de la antigua muralla, la Puerta do Valado. Es una puerta románica del siglo XIII, de acceso secundario, situada en una zona donde se conservan importantes restos arqueológicos y viviendas medievales. Al lado se encuentra el lienzo de la muralla mejor conservado de la localidad y ha sido declarada Bien de Interés Cultural.

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Puerta do Valado
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Puerta do Valado

Lavadoiro da Ponte Labrada

Una vez atravesada la muralla por la Puerta do Valado, seguimos paseando por la calle Nicolás Cora, que desemboca en la Plaza Juan Donapetry. Pasando por debajo del puente, nos encontramos con un lavadero, llamado da Ponte Labrada. Junto a él hay una placa, donde explica que fue construido aprovechando el curso del arroyo del mismo nombre y que fue proyectado con capacidad para que pudieran lavar hasta treinta personas a la vez. En el lavadero está inscrito el mes y el año de su construcción: octubre de 1957. Por desgracia, hoy en día se encuentra lleno de pintadas, en un estado bastante lamentable.

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Lavadoiro da Ponte Labrada

Convento de San Francisco

Una vez visitado el lavadero regresamos a la Plaza Juan Donapetry, y desde allí nos dirigimos al Convento e Iglesia de San Francisco, situado extramuros del antiguo recinto amurallado. El conjunto monumental que forman la iglesia y el convento anexo está declarado Conjunto Histórico Artístico y Monumento Nacional.

Los orígenes del convento, que perteneció a los monjes franciscanos, se remontan a principios del siglo XIII, y de éste aún se conserva el antiguo claustro, de estilo renacentista tardío, construido en el siglo XVII. Hoy este lugar es compartido por varias asociaciones socio-culturales y cuenta también con locales donde se exponen imágenes procesionales de la Semana Santa.

La iglesia de San Francisco, considerada Bien de Interés Cultural, es una obra del siglo XIV y cuenta con una nave única con planta de cruz latina. Es de estilo ojival y su ábside, de estilo gótico y restaurado en 1965, está considerado como uno de los más esbeltos de Galicia. La portada principal es de estilo gótico y en el interior destacan los retablos, así como los sepulcros de diversas personalidades, y las vitrinas, situadas en los laterales, con reliquias y fósiles de Santos Mártires.

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Iglesia de San Francisco
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Iglesia de San Francisco
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Iglesia de San Francisco

Continuamos nuestro paseo por Viveiro y, tras visitar la Iglesia de San Francisco, bajamos en dirección a la ría por la amplia Avenida de Cervantes, en la que se pueden ver restos de la antigua muralla, y en una de sus calles aledañas, nos encontramos con un estrecho callejón, llamado «Callexón do Muro«, un antiguo pasadizo que formaba parte del adarve de la antigua muralla, considerada como una de las calles más estrechas de España.

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Callexón do muro

Semana Santa en Viveiro

Uno de los principales atractivos turísticos de Viveiro, además de todo lo anteriormente mencionado, es la Semana Santa, que está considerada como una de las mejores de Galicia y del norte de España. En ella destaca el gran valor artístico de la imaginería y la orfebrería, y tiene un carácter más bien sobrio, muy similar a la Semana Santa castellana. Las primeras referencias a la Semana Santa de Viveiro son del siglo XIII, cuando se fundaron las cofradías más antiguas. Fue en el Convento de San Francisco donde se constituyeron las cofradías unidas de la Purísima Concepción y de la Vera Cruz, que alcanzaron su máximo esplendor en los siglos XV y XVII y eran las encargadas de que se oficiasen varios cultos, así como dos procesiones, una el Domingo de Ramos y otra el Jueves Santo. En este siglo, también fue creada la Venerable Orden Tercera Franciscana, cuyo origen también va ligado con la fundación del Convento, siendo constituida por seglares.

Hoy en día la Semana Santa de Viveiro atrae a miles de turistas de todas partes, y es tal su importancia, que desde 2013 ha alcanzado la declaración de Interés Turístico Internacional. Al lado del Convento de San Francisco encontraréis unas esculturas que hacen referencia a esta famosa festividad.

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Escultura semana santa de Viveiro

Puerto deportivo de Viveiro

Como colofón a nuestro recorrido por el centro de Viveiro, nos dirigimos al puerto deportivo, que cuenta con una situación privilegiada, que supone que muchos lo elijan por su facilidad de acceso a la villa. Es un lugar ideal para dar un agradable paseo contemplando la ría, o tomarse algo en un chiringuito.

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Puerto deportivo de Viveiro
Puerto-deportivo-de-Viveiro
Puerto deportivo Viveiro

Mirador de Monte Faro

Como os decíamos al inicio de este blog, la villa de Viveiro y su casco histórico se pueden conocer fácilmente en un día, incluso en una mañana, como fue nuestro caso, pero este municipio tiene mucho más que ofrecer, playas, naturaleza, rutas, miradores, y mucho más.

Para contemplar Viveiro desde las alturas, os recomendamos subir al Mirador de Monte Faro. El Monte Faro, ubicado en el extremo este de la ría de Viveiro, marca la bocana de la ría, junto al Fuciño do Porco, que se encuentra justo enfrente. En lo alto del monte se han encontrado recientemente restos arqueológicos de una garita de vigilancia, del siglo XVIII, que vigilaba la entrada a la Ría de Viveiro. El mirador se encuentra situado a 195 metros de altura sobre el nivel del mar y ofrece unas vistas espectaculares de toda la costa, siendo además un lugar ideal para pasar el día en familia, ya que cuenta con merendero.

Como dato curioso, decir que la palabra «faro» no se refiere a las típicas construcciones marítimas que todos tenemos en mente, sino que es una palabra utilizada en Galicia que hace referencia a puntos elevados, tanto en la costa como en el interior, que servirían de guía, tanto para navegantes como para caminantes. También eran utilizados como sistema de avisos luminosos, a base de fuego o humo, para enviar avisos a grandes distancias.

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Mirador Monte Faro
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Mirador Monte Faro

Área etnográfica A Insúa

Ya en la otra orilla de la Ría de Viveiro, nos dirigimos a unos de los enclaves de mayor belleza, el Área Etnográfica A Insúa. Y es que Viveiro contaba con un muelle cargadero de minerales, especialmente hierro, relacionado con las minas de Silvarosa. Aquí se transportaba y se cargaba de hierro las embarcaciones que partían a países europeos como Holanda o Alemania a finales del siglo XIX. Dentro de este área, el lugar más importante y llamativo es el mirador que se encuentra sobre la ría, reacondicionando el viejo cargadero y transformándolo en un balcón que permite disfrutar de unas increíbles vistas, que ha convertido el antiguo muelle en un bello lugar pegado al mar dedicado al paseo y al descanso. También se conserva parte de la estructura que sostenía el tranvía aéreo, con el que se hacía llegar el mineral de las minas al mar.

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Área etnográfica de A Insúa
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Área etnográfica de A Insúa
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Área etnográfica de A Insúa

Cueva de la Doncella

Desde el Área Etnográfica de a Insúa sale una pista, que nos conduce, en un agradable y sencillo paseo de apenas un kilómetro, hasta uno de los rincones con más encanto y misterio de la zona: la cueva de la doncella. Situada junto a la playa de Abrela, se abre esta pequeña gruta excavada en la roca, que se abre hacia el imponente acantilado sobre la costa. La entrada a la cueva es pequeña y angosta, y es necesario ir agachados, casi a gatas, durante los 15 metros de túnel, que desembocan en una zona más amplia, un mirador sorprendente que forma un balcón sobre el mar, con unas vistas increíbles. Pero hay que tener precaución, porque debajo hay una caída de más de diez metros de altura. Aunque se desconoce su origen, lo que sí se sabe es que no es natural, sino que habría sido creada por la mano del hombre. Lo que sí existen son varias leyendas relacionadas con esta cueva, como la siguiente:

Cuenta la leyenda que una princesa estaba cautiva por un rey moro, que la tenía encerrada en la cueva y que, solo salía una vez al año, al amanecer, coincidiendo con la mágica festividad de San Juan, cuando bajaba a los acantilados a bañarse y peinar sus cabellos con peines de oro.

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Ruta da Insúa
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Punta da Insúa
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Cueva de la doncella

Sea cual sea el origen de la cueva de la doncella, se trata sin duda de una visita que no os podéis perder. Desde allí, podéis optar por regresar por la pista hasta el área etnográfica, o bajar directamente a la preciosa playa de Abrela, aunque esta segunda opción no es muy recomendable, ya que el camino no está muy marcado, y en algunas zonas puede ser complicado el paso. Además, solo se puede bajar a la playa si está la marea muy baja, porque sino tendríais que mojaros, como nos ocurrió a nosotros.

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Playa de Abrela
Playa-de-Abrela-Viveiro
Playa de Abrela

Punta Fuciño do Porco

Desde la playa de Abrela hay una sencilla ruta que nos conduce a otro de los lugares con más encanto de la zona, la Punta Socastro, conocida popularmente por el nombre de Punta Fuciño do Porco, llamada así por el parecido que tiene este lugar, visto desde el mar, con el morro de un cerdo. Para llegar se puede ir andando, o ir en coche desde la playa de Abrelas hasta el parking, situado al inicio de la ruta, y que en un recorrido de unos tres kilómetros, pasa por la playa del Alegrín y por la cetárea Medas do Castro, hasta llegar al impresionante mirador natural, en el que han colocado unas pasarelas de madera en forma de zigzag, que nos conducen hasta la Punta Socastro, con vistas a la Ría de Viveiro y el mar Cantábrico, y justo enfrente el Monte Faro.

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Ruta Punta fuciño do porco
Punta-fuciño-do-Porco-Viveiro
Punta fuciño do porco
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Punta fuciño do porco

Os dejamos aquí un track de la ruta, de wikiloc, por si queréis realizarla: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/o-cargadoiro-cova-da-doncella-praia-de-abrela-o-fucino-do-porco-punta-socastro-27890802

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Donde comer

Comer en Viveiro, como en toda Galicia, es garantía de buena calidad, buenos productos y una tradición gastronómica que la ha hecho famosa mundialmente. Así que Viveiro no podía ser menos. Aquí encontraréis los mejores productos del mar, como su riquísimo marisco, con nécoras, percebes, camarones, almejas y mucho más; o el pescado, como la lubina, el rape o el lenguado, entre otras muchas variedades, y qué decir del pulpo a feira, todo un referente en Galicia. Todo ello acompañado de un excelente vino de la tierra. Por eso es muy difícil recomendaros algún restaurante, pero vamos a hablaros de los que más nos gustaron a nosotros:

  • Mesón O Recuncho: situado en pleno casco antiguo de Viveiro, es un excelente lugar donde probar el riquísimo pulpo a feira, o las sabrosas zamburiñas, da igual lo que elijáis, todo está buenísimo y es un buen reflejo de la tradición y la calidad de la cocina gallega. Calle De Pastor Díaz, 55
  • Restaurante A Chabola; situado justo enfrente del puerto deportivo, es una excelente opción si queréis comer bien, pero sin gastar demasiado. Las raciones son muy abundantes y está todo muy rico, pero a un precio más económico. El pulpo a feira y los chipirones nos encantaron.
  • Mesón o Filón: porque en Viveiro no todo va a ser pescado o marisco, os recomendamos este restaurante, situado a unos cinco minutos en coche del centro, un mesón parrilla con más de treinta y cinco años de experiencia, donde podréis probar sus exquisitas carnes. Barrio Campo dos Bois, 11
  • Restaurante Nito: por último, si queréis daros un capricho o una cena romántica, este restaurante, situado en el hotel Ego, donde nos hemos hospedado en varias ocasiones, con unas vistas increíbles de la ría. El restaurante Nito está reconocido en la Guía Michelin, y aunque no es barato, es una buena opción para una ocasión especial, o para daros un capricho. Con una buena relación calidad-precio, os recomendamos probar el menú degustación, para aprovechar la experiencia al completo.

Nuestro recorrido

  • Puente de la Misericordia
  • Puerta de Carlos V
  • Plaza Mayor
  • Casa de los leones
  • Praciña da Herba
  • Iglesia de Santa María do Campo
  • Convento de las Convencionistas
  • Puerta do Valado
  • Lavadoiro da Ponte Labrada
  • Convento e iglesia de San Francisco
  • Callexón do Muro
  • Puerto deportivo de Viveiro
  • Mirador de Monte Faro
  • Área etnográfica de A Insúa
  • Cueva de la doncella
  • Playa de Abrela
  • Punta Fuciño do Porco